CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

15 enero 2019

LA TRANSFORMACIÓN TIENE QUE SER INTERIOR


Un maestro ZEN estaba sacando agua del pozo, y un devoto que había oído hablar de él y venía desde muy lejos para verlo le preguntó:_¿Dónde puedo encontrar a Fulano, el maestro de éste monasterio?
Pensaba que aquel hombre tenía que ser un sirviente, que sacaba agua del pozo.
El maestro se echó a reir, y dijo:
_ Yo soy la persona que andas buscando.
El devoto no se lo podía creer, y dijo:
_ He oído hablar mucho de ti, pero jamás te imaginé sacando agua del pozo.
_ Pues eso era lo que hacía antes de iluminarme _dijo el maestro_. Sacar agua del pozo, cortar leña...Eso es lo que hacía antes y eso es lo que sigo haciendo. Soy muy eficiente en esas dos cosas: sacar agua del pozo y cortar leña. Ven conmigo. Lo siguiente que voy a hacer es cortar leña. Observame.
_ Pero entonces, ¿qué diferencia hay? _ preguntó el hombre_.
Antes de iluminarte hacías esas dos cosas, despues de la iluminación sigues haciendo las mismas dos cosas. ¿Qué diferencia hay?
El maestro se echó a reir.
_ La diferencia es interior. Antes lo hacía todo dormido; ahora lo hago todo conscientemente, esa es la diferencia. Las actividades son las mismas, pero yo ya no soy el mismo. El mundo es el mismo, pero yo no soy el mismo. Y como ya no soy el mismo, el mundo tampoco es el mismo para mi.

13 enero 2019

Normas para la interpretacion de un síntoma



Ante todo lo más importante es nuestra predisposición a enfrentarnos con el síntoma para descubrir no sólo su mensaje y significado, sino también a los sentimientos y emociones que se encuentran por debajo de esos mensajes.
Para ello debemos de renunciar a las causas físicas (virus, bacterias, circunstancias hereditarias, factores climatológicos, etc.) Las condiciones externas,  aunque siempre existen, no ponen enfermo a nadie, aunque el hombre las utiliza para que la enfermedad se manifieste.
Ni los planos, ni los ladrillos hacen la casa, sino que el arquitecto los utiliza como medios para llevar a cabo su construcción. Por lo tanto, en primer lugar, deberíamos aprender a hacer una valoración del síntoma de forma cualitativa y subjetiva:
¿Para qué me ha ocurrido esto? ¿Qué es? ¿Cómo es? ¿Cómo se manifiesta?
¿Qué me hace sentir?
En segundo lugar,  es muy importante el momento preciso en que se manifiesta un síntoma. Debemos tener en cuenta cualquier suceso que ocurra al mismo tiempo a la aparición de un síntoma, y no sólo  hechos externos sino también ver qué ocurre en nuestra mente.
¿En qué aspecto de mi Ser, emocional, pensamientos o actitudes está ocurriendo el mismo conflicto que le ocurre a mi cuerpo? ¿Qué sucedió antes de que apareciera? ¿Qué estaba haciendo yo? ¿Con quién estaba? ¿Cuándo comenzó?
¿Cuáles eran mis pensamientos y sentimientos en aquel momento?
¿Cuáles eran mis temores, fantasías, o frustraciones?
Debemos indagar profundamente en nuestra situación personal.
¿En qué medida el síntoma que se ha manifestado en mi cuerpo describe o expresa algún acontecimiento que está ocurriendo en mi vida?
¿Ha ocurrido algo en nuestro ámbito familiar o afectivo? ¿Ha sucedido algún cambio en nuestra vida? ¿Qué me resisto a vivir? ¿Hemos recibido alguna noticia o estamos viviendo algún acontecimiento trascendente?
En la mayoría de los síntomas agudos su verdadera causa siempre se encuentra en el momento, pocas horas antes de haberse manifestado o, como mucho, unos días atrás previo a su manifestación.
Sin embargo, en las denominadas “afecciones crónicas” su causa no está tan cercana.
De todas formas no es importante si una enfermedad viene de unos días atrás, de nuestra infancia, de lo que sentimos dentro del vientre de nuestra madre o de algún programa heredado de un antepasado, lo que realmente nos interesa es descubrir qué nos quiere transmitir y qué creencia negativa la ha propiciado.
¿Qué quiere comunicarme mi alma y mi Yo Superior a través de este síntoma? ¿Para qué me ocurre a mí esto?
Cuando nos hagamos ésta pregunta debemos estar atentos porque en muchas ocasiones la primera idea que nos viene puede ser la acertada.
La tercera etapa nos plantea la necesidad de observar con atención el lenguaje, las palabras y el tono que empleamos, los giros y las expresiones que utilizamos para verbalizar el proceso. No olvidemos que el lenguaje personal es profundamente psicosomático.  Nuestros síntomas físicos corresponden a nuestros desequilibrios psíquicos y emocionales, lo cual significa que los problemas emocionales están relacionados con las sensaciones del cuerpo. Así descubrimos que cuando el enfermo habla de sus síntomas corporales, siempre nos está informando sobre un problema psíquico.
¿Cuáles son los sentimientos internos y el lenguaje utilizado para describir el problema? Ejemplo: “no veo claro, me hace daño a la vista – el corazón me salta de alegría, hacer algo de todo corazón – estoy hasta las narices, se me han hinchado las narices –  voy de cabeza, mantengo la cabeza fría – no pude frenar a tiempo – no lo puedo tragar, nada más verlo se me remueve el estómago – me tiene asfixiado, me ha dejado sin aliento”, etc.
La última fase del proceso de análisis nos lleva a un replanteamiento personal: ¿Qué me está impidiendo éste síntoma?  ¿Qué me está obligando a hacer?
¿Qué debería dejar de hacer? ¿Qué nueva acción debería emprender?
¿Qué estoy obteniendo gracias a él? ¿Podría lograr lo mismo sin necesidad de ésta enfermedad? 
Porque no podemos olvidar que pueden existir razones ocultas de nuestra enfermedad que nos proporcionan una recompensa y ésta nos aleja del deseo de mejorar. Quizá obtenemos mayor atención o afecto cuando nos encontramos enfermos. O tal vez es un recurso para manipular, para culpar. También puede ocultar miedos encubiertos, problemas de infravaloración o baja autoestima… Innumerables razones que en cada persona encontrarán una u otra vía de expresión dependiendo de sus características individuales y de su tarea vital. Como hemos visto un síntoma siempre es la manifestación física de algo que rechazamos en el interior, de algo que se encuentra en la sombra y que surge para que lo vivamos y lo integremos. Casi siempre nos obliga a cambiar de conducta para corregir nuestro desequilibrio, por ello lo correcto para nuestra evolución es desistir voluntariamente de aquello que se nos quita y aceptar de buen grado aquello que se nos obliga a hacer.






11 enero 2019

"Si visualizas tu curación, la impulsas"



Tengo 36 años y nací y vivo en Barcelona. Soy doctora en Psicología, especializada en Psicooncología. Soy responsable de la unidad de psicooncología del hospital de Sant Pau y del Instituto Oncológico Teknon. Estoy soltera y no tengo hijos. ¿Política? Me importan sólo las personas. Creo en la esencia divina de cada persona y en su poder
¿Qué es la psicooncología?
-Una disciplina de la psicología que ayuda al enfermo de cáncer a afrontar su enfermedad, a darle un sentido...
-¿Es un consuelo?
-Más: es una ayuda para que sepa adoptar una actitud activa, tomar el control de su nueva vida y vivirla de modo enriquecedor.
-¿Nueva vida?
-¡Saber que tienes un cáncer te cambia la vida! Tras el shock de saberlo, no se trata de dejar de vivir, sino de vivir esa nueva vida. -Ya, pero lo que quiere el enfermo es curarse de su cáncer... -Pues justamente una actitud activa del enfermo, positiva, consciente, ¡contribuirá muchísimo a su recuperación! Si colaboras en tu curación, si la visualizas..., ¡la acercas! Hay evidencias científicas al respecto.
-¿La mera actitud psicológica es sanadora?
-Mujeres con cáncer de mama avanzado, terminal, se sometieron en 1991 a un estudio, conocido hoy como Fawzy and Fawzy: divididas en dos grupos, uno ejercitó técnicas de visualización y relajación, y el otro no. ¡Las mujeres del primer grupo vivieron el doble de tiempo que las del segundo!
-¿Y en qué consisten estas técnicas?
-Primero, para relajarse y aplacar la angustia es muy útil concentrarse en la respiración: una respiración de tipo abdominal, inspirando y espirando el aire por la nariz...
-¿Y luego?
-En una sesión de quimioterapia, muchos pacientes piensan: "Me meten un veneno". Si el paciente cambia ese pensamiento por este otro: "Me meten un néctar sanador" y lo visualiza, ¡la quimio será mucho más eficaz!
-¿Y cómo debe visualizar ese néctar?
-Pido al paciente que imagine el líquido de la quimio como una luz que ilumina todas las células de su sangre, y le guío para que vea avanzar esa sangre de luz por su cuerpo, zona por zona... hasta llegar al área del tumor. Y ahí nos detenemos un ratito.
-¿Y qué hay que visualizar ahí?
-Que esa sangre luminosa va comiéndose cada célula maligna, llenando de luz la zona.
-¿Y qué le dicen los pacientes al hacerlo?
-Que se sienten mejor. Y aprenden a hacerlo solos. Cada enfermo es distinto, y a cada uno le enseño a aprovechar sus recursos.
-¿Qué tipo de recursos?
-A una enferma de cáncer de mama que siente devoción por una tía suya monja, le he enseñado a que se visualice ante ella y que imagine un chorro de luz que sale desde el pecho de su tía y conecta con su pecho...
-No parece muy racional, suena a magia...
-El cerebro es el ordenador central de nuestro organismo y opera sobre él. Lo que el cerebro imagina... actúa sobre el cuerpo.
-¡Ojalá pudiésemos curarnos a voluntad!
-¿Y por qué no intentarlo? Yo lo hago siempre conmigo misma. ¡La voluntad es creadora, la imaginación es muy poderosa!
-Sí, pero... ¿tanto?
-Una enfermedad, al cabo, es un grito: nos grita una desorganización interna, nos está invitando a analizarla, a intentar repararla.
-¿La enfermedad como guía?
-Así veo la enfermedad: como una oportunidad para conocerte mejor a ti mismo. Si la aprovechas, ¡puedes mejorar tu vida! -Quizá, pero también puedes morirte. -¡Todos moriremos! "Yo puedo morir antes que tú, ¡esta noche mismo!", les digo siempre a mis pacientes. Vida y muerte son inseparables. Se trata de tomar conciencia de que cada día de tu vida... ¡es tu vida entera! ¡El presente es lo único que tienes! Vívelo.
-¿Enseña a sus pacientes a vivirlo?
-Conozco a muchos enfermos de cáncer a los que la enfermedad ha ayudado a tomar las riendas de su propia vida, a darse cuenta de qué importa y qué no, a ser conscientes de los errores cometidos, de cuánto sufrimiento han ido tragándose durante años...
-¿A qué sufrimiento se refiere?
-A aguantar cosas... Pero en estas situaciones extremas te replanteas el sentido de tu vida: ¡conozco mujeres que han rehecho su vida a raíz de un cáncer de mama!
-¿Hasta qué punto?
-Al de separarse del marido infiel: de pronto toman conciencia de cómo han estado negándose la felicidad sólo por cumplir con una imagen... Y sacan un golpe de fuerza.
-Si le diagnosticasen a usted un cáncer de mama..., ¿qué haría?
-Más o menos lo que ahora hago... ¡Este trabajo mío me conecta con la vida!
-¿Qué consejo de oro se daría?
-Aparta todo victimismo, todo "¿por qué yo?": toma el control de cada uno de tus días. Les digo a mis pacientes: "Ahora vas a descubrir lo que no sabías: ¡que eres un héroe!".
-Ser un héroe... ¿Y qué es lo que jamás habría que decirle a un enfermo de cáncer?
-"¡Esto no es nada!". Sí lo es: es algo importante y, porque lo es, vamos a aprovecharlo.
-Si conozco a alguien con cáncer, ¿cómo debo tratarlo para ayudarle?
-No te pases de discreto y respetuoso, pues eso te apartará de él: si todos hacen igual, ¡lo desvincularéis de la vida! Así que... ofrécete: pregúntale qué desea de ti y dáselo.
-¿Debe el médico explicarle siempre a un enfermo de cáncer todo lo que tiene?
-Primero debe preguntarle si desea saberlo todo o no, y explicarle hasta donde él pida.
-¿Y luego, durante el tratamiento?
-Le digo: "No te fijes en lo que pierdes, ¡estate atento a lo que ganas, a cada logro!". Y, si tiene hijos, le hago ver la lección de serenidad y entereza que ahora puede regalarles, ¡un legado más importante que ningún otro!
-También las familias sufren, claro...

-Y más que el paciente, pero la clave es la misma: ¡no hay más vida que el día de hoy!

Eva Juan, Psicooncóloga
Entrevista realizada por Victor-M, AMELA


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Joman Romero

10 enero 2019

CÁNCER=CONFLICTO VITAL




Eva Juan Psicooncóloga. Orienta a enfermos de cáncer atendidos en los hospitales de Sant Pau y Quirón, de Barcelona, cuando acaban las terapias y reanudan su vida. Intenta que aprovechen el episodio. Entrevista realizada por: Angels Gallardo.

--Si hoy le diagnosticaran un cáncer, ¿cómo cree que reaccionaría?--
Iría en busca del conflicto mental que me lo ha provocado. Investigaría qué situación emocional ha causado una sacudida tan grave en mi salud física. Haría limpieza.
--¿Y qué efecto tendría esa actitud?--
Espero que consiguiera la curación. Evidentemente, en un cáncer influyen muchos factores y tal vez se tratara de algo irresoluble, pero, de entrada, intentaría deshacer la madeja causante, desbloquear el punto que me ha llevado a esa enorme desarmonización del cuerpo físico.
--¿Dice que podría autocurarse?--
Sí. Es que yo creo que la curación puede llegar también a través de un trabajo psíquico intenso en el que se deshagan esos puntos de conflicto que emocionalmente te llevan a un grave deterioro físico.
--¿Qué peso tienen las emociones en la aparición de una enfermedad?--
Como mínimo, el mismo peso que las alteraciones físicas. Personalmente, incluso considero que lo emocional es más decisorio que lo físico. Creo que todo lo que nos ocurre en el cuerpo depende de nuestra mente, aunque sé perfectamente que este es un tema cuestionado.
--¿Un disgusto importante puede iniciar un cáncer?--
Estoy segura de que un golpe vital fuerte, que te impacte mucho, puede ser un factor que desequilibre suficientemente el cuerpo como para desencadenar un cáncer. Cada vez hay más investigaciones que coinciden en esa idea.
--¿Explica esto a sus enfermos?--
Sí, sí. Siempre, en función de la capacidad mental que percibo en cada uno. De una forma u otra, a todos.
--¿Y reconocen haber sufrido un choque que les rompió la salud?--
Sí. Casi siempre. Excepto si se trata de personas muy negadoras de su vida emocional, que las hay. Cuando reciben el impacto de saber que sufren una enfermedad tan seria, buscan. A su manera, entienden que ha habido un momento de sufrimiento emocional intenso, lo reconocen y me lo dicen: "Creo que aquel disgusto me desmontó totalmente..." o "tal época de estrés fue insoportable".
--¿Los oncólogos de los hospitales donde visita reconocen su trabajo?--
No, no. Yo voy trabajando por mi cuenta. Lo que hago no les interesa, y tampoco tienen tiempo de conocerlo. El ritmo de visitas diarias que atienden es tan bestial que no podrían. Además, existe un enorme desconocimiento de todo lo relacionado con el mundo psíquico y emocional. A los médicos no se les forma para que sepan valorar ese aspecto: trabajan exclusivamente con el cuerpo físico, salvo algunas excepciones.
--¿Cómo la recibieron?--
Para ellos, el tema psíquico es un aspecto difícil de integrar. Mi presencia les parecía algo así como un lujo, porque la primera demanda de los enfermos es que se les salve la vida, lo que entienden exclusivamente por recuperar la salud del cuerpo. Todo el asunto psicológico siempre se ha considerado de segunda línea, aunque cada vez se sabe más que el aspecto emocional tiene un efecto directo en la enfermedad y su posible curación. Los hospitales se van abriendo a esta idea porque existe demanda de la población.
--¿A cuántos enfermos visita?--
A mí me llegan apenas un 10% de los enfermos de cáncer que son atendidos en el Hospital de Sant Pau. Allí trabajan cerca de 35 oncólogos, que visitan a diario a una media de 30 enfermos. Yo soy la única psicooncóloga. Vienen a verme en cualquier momento de su proceso, en especial cuando acaban las terapias y han de reiniciar su vida. Al empezar la fase llamada de intervalo libre de enfermedad, con altas o bajas posibilidades de recaer. Es la parte más difícil.
--Su tratamiento ¿qué pretende?--
Si le digo la verdad, yo no pretendo nada. Espero a ver qué preocupaciones tiene cada persona y a partir de ahí empiezo a profundizar. Aparentemente, todos vienen por el asunto del cáncer, pero resulta que lo que más les preocupa, y de lo que más hablan, es de las relaciones familiares o laborales que les causan conflicto. Solos, ellos mismos, se centran en el verdadero problema de su vida, y eso para mí es fundamental, porque yo necesito tratar a la persona, no el tumor. El cáncer es el síntoma de un conflicto íntimo y personal. Y de eso hablamos.
--¿Lo que usted hace se podría aplicar a cualquier otra enfermedad?--
Evidentemente, sí. Yo creo que se ha empezado por el cáncer porque, se quiera o no, es una enfermedad muy devastadora y agresiva.
--¿El psicooncólogo es una figura admitida en el mundo sanitario?--
Desde el 2002, los hay en todos los grandes hospitales de Catalunya. Otra cosa es que se nos tenga en cuenta. Lo lógico sería que el primer diagnóstico de un cáncer se hiciera, en paralelo, desde el punto de vista físico y psíquico, para entender a la persona completa. Pero no es así.


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Joman Romero

09 enero 2019

OJOS, significado emocional y metafísico:



Son los órganos de la visión. Se consideran el espejo del alma. No sólo recogen impresiones del exterior sino que expresan también cualquier emoción y sentimiento que se experimenta dentro. Por los ojos reconocemos enseguida emociones como la ira, el miedo, el enfado o el amor. Los ojos representan la capacidad que uno tiene para enfocar la vida y ver a los demás. Todas las enfermedades de los ojos nos hablan de nuestra incapacidad para ver la vida con objetividad, ponen en evidencia nuestro punto de vista y nuestra manera de ver las cosas y las situaciones como son realmente.
Queratocono: Alteración de la curvatura de la córnea, que toma una forma cónica. Si yo presento queratocono en alguno o en ambos ojos, significa necesariamente que he vivido un conflicto en el cual yo he deseado o he logrado realmente que las personas a mi alrededor no vean lo que hay en mi interior. No quiero que vean que soy débil, flojo, vulnerable, amable, duro, etc. Intento que no me vean tal cual soy y me la vivo fingiendo ser quien no soy. Miedo a ser como soy por miedo a ser rechazado. Miedo a mostrar mis debilidades. Incapacidad de revelar mis sentimientos.
Obsesión por ocultar algo de mi personalidad. “No quiero que los demás vean lo que hay en mi interior”. “No debe verse desde el exterior, lo que hay en el interior”.
“Nadie me protege de lo que veo. Mis ojos se meten bajo un ala protectora”.
Miedo. Inseguridad. Desconfianza. Vergüenza.
Glándulas lagrimales, sequedad: Glándulas exocrinas encargadas de producir y segregar las lágrimas.
Las lágrimas lubrifican el globo ocular, lo humidifican y lo limpian para tener una mejor visión del “pedazo”. También contienen una enzima bactericida que protege el ojo contra infecciones de forma continuada.
Conflicto general de fascinación de algo que no podemos evitar ver, a pesar de resultarnos horripilante.
“Querer atrapar con los ojos”. Miedo de no poder atrapar el momento, en el sentido de no poder ver lo que nos gustaría que sucediera.
Conflicto de no poder realizar una cosa que nos gustaría ver, es decir, visualmente no atrapar / conseguir algo.
La ausencia de lágrimas quizás pueda deberse a que la persona se impide llorar, se niega a expresar sus emociones.
“Está prohibido llorar, expresar los sentimientos, dejar que otra persona los vea”. A menudo se trata de personas que intentan ocultar su enorme sensibilidad, porque tienen miedo de que se aprovechen de ellas.
También puede tratarse de ojos furiosos, que se niegan a perdonar, a mirar con amor.
“Veo a todos con furia, porque no son como quiero que sean”.
“Veo a todos con furia, porque no hacen lo que quiero que hagan”.
“Estoy decepcionado y dolido”.
Lagrimeo excesivo o epifora; La función del lagrimeo es la de limpiar algo que hay en el ojo. Limpiar algo que vemos.
Conflicto de tener algo sucio, malo o perjudicial en el ojo.
Conflicto de haber visto o estar viendo algo que consideramos sucio.
Ulceras: Separación visual grave. “Perder a alguien de vista”.
Escleritis: La esclerótica protege y mantiene la forma del ojo.  
Conflicto de protección en una tonalidad visual. Protección de lo que vemos.
Desvalorización por un territorio (visual) que estamos perdiendo y nos sentimos impotentes para defenderlo (intolerable).
Chalazión: o Lipogranuloma de glándula de Meibomio es un quiste en el párpado causado por la inflamación de una glándula de Meibomio obstruida, localizada cerca de las pestañas, por lo general en el párpado superior. Se distingue de un orzuelo en que no son dolorosos.
Protección/desprotección del ojo (de lo que veo). La glándula de meibomio segrega la sustancia grasa de la película lacrimal, es una protección para el ojo. Ha habido un exceso de demanda de protección que ha bloqueado el conducto. 
Conflicto de mancha por algo que veo, ya sea en el exterior o en mí mismo.
Conflicto de desvalorización: No querer  ver más de manera pasiva, infantil, lo que me imponen como carga, como estructura de vida.
Conflicto de haber confiado ciegamente en algo o alguien que nos falló: “debí estar alerta”.
Conflictos con la visión que se tiene de la religión.
Conflicto de deshonor y de separación: “Está mal no volverle a ver”.
Orzuelo: Conflicto de deshonor y de separación por algo que hemos visto y nos ha hecho sentir sucio.
“He visto una cosa que no me ha gustado nada”.
“Me siento sucio por algo asqueroso que he tenido que ver”.
“Tengo problemas en mi matrimonio o con mi pareja”.
“Vi algo que me hizo enfadar”.
“Sólo me gusta ver cosas que me interesan”.
Dolor en los ojos: No queremos ver qué está ocurriendo. Nos causa dolor lo que estamos viendo.
Intento de huir de la vida ya que no aceptamos ver cómo es.
Exoftalmia o grandes Ojos saltones: Los músculos que rodean los ojos se encuentran en permanente estado de shock, reflejan una expresión de temor como  consecuencia de experiencias vividas en la infancia. Conflicto de la presa que aumenta su campo visual para ver venir el peligro y poder escapar a tiempo. “Debo atrapar la imagen del peligro lo más rápido posible”.
La ceguera: Conflicto del avestruz. Cuando tiene miedo, el avestruz prefiere no ver nada y esconde la cabeza bajo la arena; allí todo es negro, no se ve nada, ¡ya no hay problemas!
¿Era necesario ver el día?
¿Era necesario esconder mi presencia en el vientre de mamá?
Por causa de un shock, trauma, etc., nos resistimos a ver, con el fin de evitar el enfrentamiento con la realidad. No queremos aceptar lo que nos dicen los ojos.
Miastenia: Conflicto de impotencia por algo que vemos.
Triquiasis: Las pestañas se doblan hacia el ojo irritando la conjuntiva. 
Conflicto de separación y de culpa.
Mantenemos nuestra visión de manera sesgada, porque nos sentimos culpables de “haber visto o que nos vean”.
Conflicto de protección del padre. 
Ambliopía: La ambliopía, también llamada ojo perezoso u ojo vago, se define como una disminución de la agudeza visual sin que exista ninguna lesión orgánica que la justifique.
Conflicto: “quiero unir lo que veo separado”.
Nistagmo  o párkinson ocular: En cierta medida, es como una especie de párkinson del ojo. Conflicto de los limpiaparabrisas. El nistagmo es un movimiento involuntario e incontrolado de los ojos. El movimiento puede ser horizontal, vertical, rotatorio, oblicuo o una combinación de estos.
El nistagmo  está asociado a un mal funcionamiento en las áreas cerebrales  que se encargan de controlar el movimiento. Los afectados con nistagmo a menudo ponen la cabeza en una posición anormal para mejorar su visión, anulando lo más posible el efecto que produce el movimiento de los ojos.
Conflicto emocional: “No puedo mirar de frente las cosas, el peligro viene de distintas partes”. “¡No sé adónde mirar!” “La supervivencia depende de mí equilibrio; he de mantenerme estable”. “Debo vigilar todo lo ancho de mi territorio”.
La retina: La retina es la capa de tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior interna del ojo y actúa como la película en una cámara: las imágenes pasan a través del cristalino del ojo y son enfocadas en la retina. La retina convierte luego estas imágenes en señales eléctricas y las envía a través del nervio óptico al cerebro. La retina normalmente es de color rojo debido a su abundante riego sanguíneo.
Desprendimiento de retina: Conflicto intenso, imagen visual de estrés. Ejemplo: El niño que es atropellado ante nuestros ojos. El adulto ante tal imagen de horror, se protege la vista.
La retina imprime… ”No quiero imprimir lo que he visto”. “Sentimiento de haber visto algo espantoso”. Un niño pequeño que no tiene este mecanismo de protección, permanece fascinado por las cosas horribles que vea. Cuando queda impresionado, el niño imprime esa imagen en su retina. Posteriormente, con todo su estrés concentrado en la visión, sufrirá un desprendimiento de retina.
Miedo que viene por detrás. ¿Qué es lo que me puede caer encima?  “El peligro viene por detrás”.
Retinopatía macular: Se trata de la alteración de los capilares  de la mácula (zona central de la retina).
El sentido de ésta afección es el de evitar la visión de algo horroroso y que nos produce miedo (retina), que se encuentra sobretodo en los detalles (mácula).
Conflicto de separación visual. Conflicto de mancha por un muerto en la familia.
Dejar de ver a una persona o una cosa de forma irreversible, definitiva.
“Ver morir a un familiar”.
Para las personas diestras (al revés para los zurdos):
Ojo izquierdo: “No me gusta la imagen que doy”.
Ojo derecha: “No me gusta la imagen que doy hacia los otros”.
Retinitis pigmentaria: Demasiado pigmento en la retina. La melanina se acumula en el fondo del ojo. Es el equivalente visual del melanoma: visión de horror, visión fea, desagradable, con mancha. “He visto a mi padre / madre con otro”.
Daltonismo: Consiste en no ver un color por la relación que tiene con un hecho que resulta estresante. Ejemplo: padre alcohólico, adicto al vino rojo. Rojo = horror, temor.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
¿Qué es lo que no quiero ver?  ¿Soy capaz de ver las cosas tal como son?
¿Tengo miedo a ver las cosas con claridad? ¿A qué aspecto de mi personalidad cierro los ojos?
Hemos de ser tolerantes con lo que vemos a nuestro alrededor.
Debemos de ser conscientes de que nada cambiará en nuestra vida negándonos a ver.
Cualquier problema en la vista es un mensaje de nuestra alma, que nos advierte de un error en nuestro aprendizaje y nos impide realizar nuestro plan de vida.
Los ojos son para ver, tanto lo que nos gusta como lo que nos desagrada.
Hemos de desarrollar la capacidad de ponernos en el lugar del otro, de captar la realidad de su punto de vista y de comprender mejor los fundamentos de sus actos.
Si el problema afecta al ojo derecho, tendrá relación con el simbolismo Yin (lo materno). Representa mi identidad.  Es el ojo del reconocimiento, de la afectividad (el que demuestra mis afectos). Memoriza. Compara los rostros conocidos y desconocidos. Representa el reconocimiento que doy a los demás. Está relacionado con nuestros padres, nuestros hijos, amigos, etc.
Si se trata del ojo izquierdo el que tenemos afectado, guardará relación con el simbolismo Yang (lo paterno). Es el ojo que dirige el movimiento. Mira a los enemigos. Mira a lo lejos para disparar. Es el ojo que nos avisa de alguna amenaza cercana y nos defiende del peligro.

CONOCERNOS  ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?




Joman Romero


06 enero 2019

Origen emocional del MELANOMA


La melanina forma parte de la capa basal de la epidermis y es un pigmento de las células encargada de dar color (pigmentar) a nuestra piel. También se encarga de proteger nuestra piel de la incidencia de los rayos solares ultravioletas. Es decir, evita que el sol queme nuestra piel.
A nivel psicosomático hay que tener en cuenta que el sol simbólicamente representa a la figura paterna. La melanina nos protege de la mirada del padre.
Conflictos con la luz solar que equivalen a conflictos por habernos sentido invadido por nuestro padre o alguna otra figura que lo represente. A través del melanoma nuestro inconsciente busca protegernos de un conflicto de intensidad muy fuerte que hemos vivido y que nos ha superado emocionalmente. No hemos sabido expresar, aceptar e integrar.
Es importante tener en cuenta la parte afectada del cuerpo, para saber su significado concreto.
Conflicto de protección contra un ataque a la integridad que nos ha ensuciado o manchado.
“Me protejo de los rayos del sol (padre)”.
“Me protejo de la mirada del padre. Real o simbólico”.
Conflicto profundo de desvalorización y de deshonra, de mancha, de ataque contra la integridad, de desgarramiento.
“Me siento ensuciado, manchado, humillado, ultrajado, insultado, difamado.”
“Me siento tocado en mi integridad”
“He perdido mi integridad”
“Eres un cerdo, eres una mierda”
Conflicto de sentirse o estar desfigurado.
Detrás de un melanoma hay una gran dosis de resentimiento.

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Joman Romero

04 enero 2019

Problemas en las UÑAS, mordérselas, hongos, etc.





Las uñas representan nuestra vitalidad, el estado de nuestra energía vital. Manifiestan  la sensación de protección que experimentamos frente a las personas que nos rodean y frente a los diversos acontecimientos de la vida. Las uñas son símbolos de defensa, defenderse “con uñas y dientes”, “mostrar las uñas” y de ataque, “arañar”.
Conflicto de impotencia y represión. Nerviosismo por algo a lo que quisiera atacar pero no puedo o no debo atacar.
Morderse las uñas: ¿Qué puedo lograr no teniendo uñas? ¿Qué soy capaz de hacer si tengo mis uñas?
Cuando alguien se muerde las uñas o se come los padrastros alrededor de ellas significa que se está conteniendo de hacerle daño a su padre, de “arañar”, de atacar, de matar o de vengarse de su padre, ya que considera que éste no le protege lo suficiente, según sus necesidades.
Vivimos con odio oculto, y buscamos lastimar, pero mordernos las uñas nos impide lastimar, porque es mi padre, porque es mi madre, y debo amarlos.
"Me abstengo de lastimar a mi padre".
Se trata de personas que se carcomen por dentro al no sentirse protegidas en lo que respecta a los detalles de su vida. Creen que deben hacerlo todo solo porque no tienen a nadie que los ayude, especialmente en los detalles de la vida común. Cada vez que revive esa falta de protección con ese padre o indirectamente con otra persona, se muerde las uñas, lo cual le da seguridad y alivia su angustia.
“Estoy desprotegido, frustrado”. “Me como a mí mismo”.
Morderse la uñas también puede indicar una inseguridad profunda de no sentirme capaz de ser o hacer lo que se espera de mí.
Cuando nos sentimos frustrados o limitados y la vida nos obliga a someternos o cuando no podemos utilizarlas como queremos porque no estamos en condiciones de defendernos, de expresar nuestro enfado y de demandar nuestras necesidades.
En definitiva morderse las uñas puede denotar un rechazo a crecer y a asumir las propias responsabilidades.
Al mordernos las uñas descargamos la agresividad pero sobre nosotros mismos. Roerse a uno mismo.
Uña encarnada: Fragmento de uña que se clava y penetra en la carne debido a un crecimiento lateral.
Se trata inconscientemente de fabricar más “garras” (armas) para defendernos mejor.
Conflicto de protección y dirección.
Manifiesta un conflicto relacionado con el derecho a avanzar en la vida. No tengo derecho a avanzar. Nos sentimos culpables, porque por una parte, sabemos y sentimos que debemos hacer las cosas y por otra, sentimos que está mal que hagamos eso o lo hagamos de tal manera.
“Sentirnos culpables porque nuestro avance moleste o inquiete a los que nos rodean”.
“Sentirnos culpables por querer ser el mejor o llegar más lejos”.
Agresividad prohibida: “No me permito ser agresivo, vuelvo mi agresividad contra mí”. La persona no puede defenderse ni atacar. Necesito armas para protegerme.
Manos: Trabajo, o conflicto directo.
Pies: Madre, familia o conflicto arcaico. Retengo todo conmigo, no puedo oponerme a mi madre, necesito armas para defenderme de mi madre.
Si hay infección, conflicto de algo sucio.
En el pié izquierdo (o derecho para los zurdos) estaría relacionado al padre.
Tenemos todo el derecho del mundo a elegir nuestro propio camino en la vida. Hemos de sentirnos felices con nuestras decisiones.
Uñas quebradizas: Desvalorización, impotencia en relación  a su propia agresividad. “Está prohibido sacar las zarpas”.
También se pueden romper cuando nos culpamos por haber hecho las cosas mal, por no haber sido perfectos en algo que hacemos o hicimos.
“Sentirnos culpables por no ser perfectos”.
Estas personas necesitan comprender que siempre hacen las cosas lo mejor que pueden hacerlas y deben aprender a aceptarse tal como son.
Onicomicosis: (hongos en las uñas). Cuando las uñas están contaminadas por hongos nos indican que la persona afectada vive una situación “putrefacta”, “podrida” con respecto a alguien de su alrededor (madre, padre, hermano, pareja, etc.) que la explota y le ataca constantemente. Esto hace que, poco a poco, su fuerza y su vitalidad se vayan agotando. Ese estado de sobrecarga y de abuso se ha producido porque la persona ha dado lugar a ello al no saber defenderse o al no haber sido consciente de los límites de su territorio, con lo que anima a que los demás se aprovechen de ellos.
Es importante ver cuál dedo de la mano o del pie está afectado para tener información complementaria.
Micosis en las uñas del dedo gordo del pié (para diestros, zurdos al revés): Pie derecho: Desvalorización vital respecto a la madre. Mi madre no me quiso, o mi madre hace cosas feas.
Pié izquierdo: Lo mismo en una noción de madre simbólica, parte femenina del padre o protección.
Es absolutamente necesario que nos alejemos y rompamos la relación con esa persona  que nos ataca constantemente.
Necesitamos comprender que somos valiosos y aprender a amarnos.

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