CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?
CONOCERNOS, es un libro de consulta, para que quien sufra de una enfermedad pueda averiguar de una manera sencilla y rápida la verdadera causa emocional de su problema.Pueden adquirirlo en papel y también en versión digital (Kindle) a la derecha.

23 mayo 2019

Significado emocional de las LUMBARES


Baja espalda y columna lumbar: En ésta zona de la columna se reflejan las relaciones que mantenemos con nuestro entorno cercano, relaciones humanas, sociales, profesionales, afectivas, familiares y sexuales.
Conflicto de desvalorización con respecto a mi supervivencia y al supervivencia de mi familia en términos de creación, funcionamiento y estructura.
Ser el pilar de la familia. “Me siento dominado, forzado, manejado, utilizado, engañado”
Las cinco vértebras lumbares:
L1= Intestino grueso o colon.
Vivencias indigestas que queremos eliminar. Relacionado con una traición, con una ofensa: Algo que esperaba recibir y no me han dado y lo vivo como una desvalorización. Alguien me ha traicionado, me está traicionando o tengo miedo de que me traicione, a nivel afectivo, económico, familiar o de lealtad.
L1+L2=Cuando las dos vértebras están afectadas significa que estamos viviendo un conflicto de pérdida de dinero relacionada con un engaño, un juego sucio o una mentira. Conflicto relacionado con las “reservas” (dinero, alimentos, etc.). Mi reserva se está agotando a toda prisa.
L2=Apéndice, abdomen, muslos.
Conflicto de guardar cosas sucias: celos, resentimiento, envidia, enfado que guardo dentro de mí, para satisfacer a los demás.
Desvalorización por tener que aparentar, fingir que estoy bien, en el trabajo, aunque me siento desvalorizado/a; con algún miembro de mi familia, a pesar de no me trata bien, etc.
Personas diestras: “Me guardo las cosas para satisfacer a los demás (familia, pareja, hijos, hermanos)
Personas zurdas: “Me guardo las cosas para satisfacer a los otros (a nivel social o laboral)
L2+L3=Conflicto de desvalorización, algo que no trago, que no acepto, en relación con el dinero, pérdida o carencia de dinero, que me ha hecho perder mi estabilidad.
Puede hacer referencia también a un embarazo que no se ha dado o que se ha perdido.
L3=Órganos sexuales, útero, próstata, vejiga.
Conflictos de desvalorización sexual y de reproducción.
“Me siento incapaz de marcar mi territorio, de conservar a mi pareja”
“Me siento incapaz de gustarle a mi pareja sexualmente”
“Me siento incapaz de conseguir una relación sexual placentera”
“Me siento incapaz de mantener un embarazo”
“Mi pareja embarazó a otra mujer y seguro que la prefiere a ella porque yo no soy capaz de competir”
También puede verse afectada por conflictos relacionados con la culpa sexual, vergüenza, violencia sexual, etc.
L4=Relacionada con la próstata, músculos de la parte baja de la espalda, nervio ciático.
Conflicto de desvalorización en relación con los demás. Problemas con las “normas y reglas” comúnmente establecidas en nuestra sociedad, en nuestro entorno, especialmente en relación con la pareja.
Conflicto de autocrítica. Estoy haciendo algo incorrecto, que va en contra de mis principios o de lo que yo pienso que debería ser. Ejemplo: mi pareja y yo dormimos en camas separadas, cuando no debería ser así. Mi pareja y yo estamos divorciados pero seguimos manteniendo relaciones sexuales y eso no está bien.
“No soy como los demás”.
“No pienso como el resto de la gente”.
“No tengo los mismos gustos que los otros”.
Personas diestras: “No estoy respetando las normas familiares”
Personas zurdas: “No estoy respetando las normas sociales, culturales”
L4+L5=Conflicto de desvalorización.
“Necesito que me amen, necesito más atención y no lo consigo” “Ya nadie me quiere”
“Soy poca cosa. No soy atractivo/a” “Ya nadie me desea para tener relaciones sexuales”
L5=Piernas, pies, tobillos.
Conflicto de desvalorización en relación a un colateral, hermano/a, primo/a, esposo/a, amante, amigos, colegas, etc. “Todos los que me rodean me juzgan, me critican y eso me impide avanzar”
Persona diestra: “Mi seres queridos me hacen sentir culpable de mi situación”
Persona zurda: “Me siento enfadado por sentir culpa, de mi situación”
No me atrevo a expresar lo que realmente pienso o siento, por miedo a que mi familia me considere una persona fuera de lo normal a que me vean una persona rara. Ejemplo: Tengo una determinada fantasía sexual, pero si lo digo me tacharan de loca. Estoy divorciada pero sigo manteniendo relaciones sexuales con mi ex pareja, pero no puedo decirlo, porque mi familia no lo aceptaría.
L5+S1=Conflicto de desvalorización sexual. “Me han traicionado sexualmente” “Me han golpeado, violado” “No me gusta la sexualidad que me proponen, la detesto”
Retrolistesis o desplazamiento hacia atrás de la vértebra: Todos los demás primero y al final, yo. “Me sacrificaré por mi pareja, hijo, etc.”
Antelistesis o vértebra adelantada: Yo voy al frente y dejo a los demás detrás de mí. “Yo ya me divorcié y no estaría bien, casarme de nuevo”


22 mayo 2019

ENFERMEDAD AUTOINMUNE, origen emocional:


La palabra “auto” proviene del griego y quiere decir uno mismo. El sistema inmune es una compleja red de células y componentes celulares, llamados moléculas, que normalmente trabajan para defender al cuerpo y eliminar infecciones causadas por bacterias, virus y otros microorganismos invasores. En una persona con una enfermedad autoinmune, su sistema inmunológico pierde el control, no reconoce sus propias células  y empieza a atacarlas y a destruirlas  como si fueran agentes  extraños y peligrosos.
Esta enfermedad nos muestra nuestra incapacidad de reconocernos, de vernos o de aceptarnos tal y como somos. Manifiesta profundos sentimientos de desvalorización, unidos a sentimientos de culpabilidad y de impotencia.
Estas personas han sido concebidas de manera condicionada, no han sido buscadas o deseadas, sino que han nacido gracias a que “algo pasó…”, “yo vivo siempre y cuando…” a que alguien intervino para que el embarazo siguiera adelante, gracias a que alguien se negó a llevar a cabo el aborto que se había previsto, es decir, viven siempre condicionadas por algún motivo.
“No me reconozco como alguien valioso, como alguien que valga la pena que viva””
"No merezco existir".
"Una parte de mí quiere matar a otra parte de mí".
"Una parte de mí está en desacuerdo con la otra parte".
Proyectamos ésta dificultad nuestra en el mundo, en el exterior, pensamos que no nos reconoce, que no nos entiende y nos mantenemos en lucha con él. Consideramos y calificamos a las personas o cosas como buenas o malas, en términos absolutos, sin establecer ningún tipo de matiz o cualquier otra consideración. Este estado de conflicto y de defensa compulsiva en el que permanecemos nos lleva a destruirnos creyendo destruir el mundo (para defendernos, no para perjudicar el mundo).
Buscar conflictos en el Transgeneracional ya que se trata de personas que muy probablemente han venido a reparar conflictos graves de algún miembro de su clan.
Ver también las partes del cuerpo afectada, para interpretar su sentido biológico.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual: 
Necesitamos poner voluntariamente en tela de juicio las propias creencias y estructuras mentales. Necesitamos reconocernos, ocuparnos y responsabilizarnos de nosotros de un modo combativo, descargando así el sistema inmunitario. 

20 mayo 2019

Origen emocional del HIPERTIROIDISMO





Si hay  un exceso en la producción de hormonas, es para ir más rápido, al producir más tiroxina, nos  permite atrapar el “pedazo” con rapidez. Estamos viviendo un conflicto de “urgencia”. Sentimos necesidad de que el tiempo pase más rápido o de que el plazo, termine pronto o bien, sentimos urgencia de que tal o cual hecho suceda ya mismo. ¡Hay que ir deprisa, deprisa!
Conflicto de no ser lo bastante rápido para tragar el pedazo: “Tengo que ir aún más deprisa”. 
“Tengo que hacer esto más rápido”. 
“Aunque esté en mi boca, no estoy seguro de poder tragar o escupir el pedazo”. 
“No puedo actuar suficientemente rápido” y tiene que ver con sentir por ejemplo, que en la vida todo va muy lento y queremos acelerar las cosas o sentir que no llegamos a tiempo o que vamos  demasiado lento y queremos conseguir llegar a tiempo.
¡Hay que darse prisa!
Por ejemplo un niño que le encanta hacer teatro y su madre casi siempre lo lleva tarde, se pasa todo el tiempo pendiente de la hora, porque tiene miedo de que le vuelva a suceder. “Tengo que apurarme, de todas formas lo voy a conseguir”.
Una mujer, funcionaria, es destinada a cubrir una plaza durante un año a otra provincia, que es el tiempo que falta para que quede vacante una en su ciudad de residencia. Este traslado supone el distanciamiento de su marido y del resto de su familia. Fue diagnosticada de hipertiroidismo porque toda su atención estaba puesta en que el tiempo pasase rápido, rápido.
La persona que sufre una hiperactividad de la glándula tiroides está en constante acción; desea crear su vida, pero no se lo permite, cree que está obligada a crear la de los demás, quizás para que la amen, pero no se siente correspondida, al contrario, siente que la dejan de lado y se siente defraudada y llena de rabia.
Cree que siempre tiene que actuar con rapidez, “hay que ser rápido”, pero no reflexiona para saber cuáles son sus propias necesidades, por lo que sus acciones no están basadas en lo que necesita y no se siente motivada.
Véase también: Tiroides,

10 mayo 2019

Origen emocional de las ALERGIAS


La alergia  -que viene del griego allos (extraño, diferente) y de ergos (reacción, actividad) es un proceso por el que un individuo reconoce como extraña a una partícula o sustancia denominada alérgeno (inofensiva para la mayoría de las personas) que, en cambio, provoca en éste una respuesta de su sistema inmunológico, dando lugar a una serie de manifestaciones clínicas características como goteos nasales, estornudos, picazón, sarpullidos, edema (hinchazón) y asma.
La alergia aparece por un psico-choque emocional inicial, un acontecimiento desestabilizante que sobrepasa el umbral de tolerancia del individuo.
¿Qué es un psico-choque emocional?
-Se trata de un suceso de la vida cotidiana desagradable que llega de improviso, que nos coge por sorpresa  y nos desestabiliza.
-Vivido de una manera aislada, en soledad y sin compartirlo con otras personas. Lo que vivimos en el aislamiento es lo que sentimos. No es lo que vivimos en el exterior, sino lo que sentimos en el interior, lo que experimentamos a solas, el resentir.
-Sin solución satisfactoria para nosotros, en ese momento, aunque quizá para otras personas sí que la tenga.
-De intensidad dramática real, o sentido como tal. El inconsciente puede vivirlo de una manera simbólica, pero no sabe distinguir entre lo real y lo simbólico.
Existen dos etapas en la génesis de una alergia:
La primera etapa es la fase “muda”, silenciosa, llamada de sensibilización o de identificación del agresor: el alérgeno. Es la programación de la alergia. El sistema inmunológico identifica un cuerpo extraño, se encarga de analizarlo y fabrica anticuerpos específicos y silenciosos, memorizando las características del intruso. Se relaciona con un suceso dramático muy preciso que ha ocurrido en el mismo momento en que entrábamos en contacto con el alérgeno. Hay una relación directa entre un psico-choque emocional y un elemento externo donde proyectamos el psico-choque. El cuerpo memoriza la sustancia o elemento que estaba presente en el momento del drama, el sistema inmunológico lo califica como algo peligroso porque va asociado a una emoción dolorosa e intenta eliminarla cuando la detecta en el organismo. Una persona ha estado expuesta a un alimento, medicamento o elemento durante toda su vida pero a partir de cierto momento, el momento del drama, habrá un rechazo físico. Ésta es la primera exposición, la identificación, donde el alérgeno queda grabado. A partir de éste momento el inconsciente asocia el episodio impactante y el alérgeno para formar un dúo inseparable. Es el instante que el inconsciente lleva al olvido por tratarse de una experiencia muy dolorosa. El alérgeno es una simple advertencia de un peligro inminente, conocido pero ocultado, es el aviso del recuerdo doloroso, desagradable, de la primera vez. En ésta etapa no se manifiestan síntomas físicos.
La segunda etapa o fase “ruidosa” es cuando en un segundo contacto con el mismo alérgeno, los anticuerpos, silenciosos hasta ahora, se vuelven reactivos y desencadenan una respuesta desmedida “reacción alérgica”. Ahora es cuando aparecen los síntomas clínicos. La crisis alérgica no es más que una nueva confrontación con el alérgeno que representa al drama desestabilizador inicial y que permanece oculto en el inconsciente.
Para sanar la alergia tenemos que ir a buscar al inconsciente el drama desestabilizante para identificar la emoción y el resentir oculto, expresarlo (descarga emocional) y tratar de encontrar una salida para que se produzca el cambio emocional.
Un ejemplo: Alergia a los frutos secos. Una pareja de novios acuerdan con varias parejas más pasar el fin de semana en la casa de campo de uno de ellos. En un momento en el que estaban todos reunidos, tomando un aperitivo, se entabla una fuerte discusión entre la pareja. El novio, después de decirle que ya no quiere continuar con la relación, termina marchándose solo del lugar. La novia, impactada por todo lo ocurrido (psico-choque), se encontraba comiendo frutos secos. Este acontecimiento desestabilizante pasará al olvido más profundo de ésta joven, por doloroso. La próxima vez que entre en contacto con frutos secos aparecerán los síntomas de la alergia. Es como un aviso: cada vez que coma frutos secos se va a acordar inconscientemente de la situación emocional dolorosa. El inconsciente para protegerla desplaza la emoción hacia el cuerpo físico (estornudos, sarpullidos, escozor o hinchazón de los ojos, etc.). De ésta forma, ocupándose de la reacción alérgica molesta, se olvida del trauma doloroso relacionado con la sustancia (frutos secos).
Hay que tener en cuenta que la  mayoría de las alergias se desencadenan por episodios ocurridos entre los siete años y nuestro momento actual. Solo un porcentaje muy bajo de los procesos alérgicos nos llevan a buscar en las experiencias ocurridas a nuestra madre durante el tiempo de su embarazo o en nuestros antepasados. Se trata de aquellos casos en los que somos sensibles a ciertos alimentos, sustancias, etc. y lo somos desde nuestro nacimiento o desde los primeros años de vida.
Alergia al agua: Buscar en la memoria accidentes relacionados tales como ahogo, inmersiones, suicidio, etc.
En segundo lugar, el agua representa a la madre. Buscaremos una problemática con la madre o con la función materna. Con frecuencia se pueden encontrar historias relacionadas con separaciones causadas por divorcios, enfermedades, muerte, etc.
Alergia al sol: el sol es el símbolo arquetípico universal del padre. Hemos de buscar experiencias relacionadas con el padre o con la función paterna. Un gran número de casos guarda relación con un padre ausente físicamente a causa de una separación, divorcio, muerte, etc. Pero también puede deberse a un padre presente físicamente pero ausente simbólicamente a causa de una depresión o por cualquier otro motivo.
Alergia a los metales: Puede tratarse de un contacto impuesto o de un conflicto de separación. Cuando se trata de una alergia desde siempre hay que buscar historias familiares dramáticas relacionadas con arma blanca.
Alergia al alcohol: Problemas relacionados con los padres: peleas continuas, divorcios, etc. Los líquidos hacen referencia a la madre, pero el “fuego” está relacionado con el padre, todo lo que sube al cielo representa al padre. “Quiero un amor muy distinto del que me han dado”.
Alergia o intolerancia al gluten: (Véase celiaquía) El pan representa un elemento clave de la vida familiar (ambiente familiar). Buscaremos dramas relacionados con la falta de cohesión familiar o de separaciones de la familia, de los padres, etc.
"Me han echado de mi familia" “Estoy separado de mi familia”.
Alergia al polen: Conflictos de desamores, separaciones y encuentros sexuales que pueden acarrear peligro.
Alergia a los animales: Deberemos buscar sucesos dramáticos donde intervenga el animal al cual somos alérgicos.
Asimismo hay que tener en cuenta el sentido simbólico que pueda tener para el inconsciente el animal correspondiente, por ejemplo: el gato, simbólicamente representa la independencia; el perro, la fidelidad, el amor incondicional; el águila, la libertad, la majestuosidad y el poderío; el conejo, la sexualidad; el toro, la masculinidad; el caballo, el viento, la vitalidad, la inteligencia, la nobleza, la intuición; la abeja, la industria, lo social, la riqueza, el alma, la diligencia y la elocuencia;  la araña, símbolo de la energía femenina, agresiva, del miedo a la castración y representa a una mujer dominante, peligrosa, traicionera y feroz;  el  asno, relacionado con la simpleza del goce espontáneo y quizás sensual, relacionado con el comer-sexo-dormir; el cangrejo, el agua y el inconsciente; el ciervo, ternura, feminidad, rapidez; el cisne, (ave acuática) el sol y la luna. El día y la noche. Las emociones. El colibrí, amor, alegría, felicidad, paciencia; el escarabajo, signo de cosa sucia y repulsiva; la mariposa, alegría conyugal, felicidad y libertad; representa la metamorfosis o transformación; el pez, símbolo de Cristo, símbolo erótico; la rana, las madres y los recién nacidos; la fidelidad de las parejas y prosperidad; los roedores, el miedo y el alimento físico; la tortuga, la vista, la protección, el apego, etc. 
Sinusitis alérgica: Hay que buscar situaciones conflictivas en ambiente que podría ser calificado como: nocivo, impuro, repugnante, asqueroso, desagradable, sucio, etc.
Alergia a los alimentos: La mayoría de las alergias que están relacionadas con algún alimento concreto nos conducirán hacia un drama acaecido durante una comida.
Alergia a los medicamentos: iremos a buscar en dirección hacia una terapia que hemos recibido y a la cual el drama está unido.
Alergia a sustancias que están en contacto con la piel: productos de bellezas, jabones e incluso la alergia al sol, al agua, a los metales en general nos orientarán hacia dramas ocasionados por separaciones o por contactos problemáticos.
Alergia a sustancias que se inhalan: como pueden ser los pólenes, gramíneas, ácaros, moho o pelos de animales nos conducirán hacia un psico-choque ocurrido en una casa de campo, en una granja con animales, estando debajo o encima de una cama, etc.
Las señales clínicas nos orientarán de forma muy precisa hacia el origen central de la alergia:
Cuando están afectados los ojos con lagrimeo, picor, inflación nos dirigirán hacia una experiencia visual dramática. No querer o no poder ver o haber perdido de vista algo o a alguien.
Cuando es la piel  la afectada con prurito (picores), eccema, urticaria, etc., iremos a buscar conflictos relacionados con separaciones.
Si es la laringe, tos o el asma laríngea nos conducirán hacia dramas en los que el miedo ha estado muy presente.
Si los afectados son los bronquios, a través de bronquitis y el asma, debemos encaminar nuestra investigación hacia peleas y gritos en el ámbito familiar o mirar en el árbol genealógico muerte de algún miembro del clan por problemas de asfixias.
Cuando los síntomas se manifiestan en la nariz nos orientan hacia vivencias  conflictivas donde se destaca el factor “nocivo” o “me huele muy mal”.
La conducta a adoptar ante una alergia:
En primer lugar tenemos que ir a buscar todos los detalles históricos posibles de la vivencia emocional dramática de la persona alérgica y encontrar la conexión entre la fase de sensibilización y la primera crisis alérgica. En el ejemplo expuesto anteriormente la novia se sensibilizó a los frutos secos cuando su novio, después de una discusión, se levantó y la dejó plantada  (abandono, separación) delante de sus amigos, mientras estaban comiendo frutos secos y la reacción alérgica a éste alimento se desencadenó algún tiempo después durante una celebración, en la que entre otros aperitivos, se encontraban los frutos secos. El denominador común entre estos dos episodios habían sido los frutos secos.
Así es que ante una alergia debemos preguntarnos:
¿Desde cuándo? Antes de tener el primer brote de alergia ¿cuándo estuve en contacto con ese alérgeno? ¿Fue hace un mes, dos meses o hace un año?
¿Cuál es la reacción alérgica, cuales son los síntomas y a qué órgano o parte de nuestro cuerpo afecta?
¿De qué alérgeno se trata?
Ahora es necesario situarnos y revivir la situación  en el tiempo y el espacio, como si estuviera ocurriendo en estos momentos y tratar de encontrar la emoción asociada al acontecimiento y expresar el resentir que quedó guardado en el inconsciente en aquel instante.
Y por último tenemos que encontrar un recurso, una salida consciente de la primera situación para que se produzca el cambio emocional y la posible sanación de la alergia.

07 mayo 2019

ZUMBIDOS,TINNITUS,ACÚFENOS, origen emocional:



Es el fenómeno que hace que oiga sonidos como silbidos, zumbidos, chisporroteos sin que esto tenga ninguna relación con mi entorno. Esto puede ser pasajero o permanente y puede producirse con intensidades sonoras diferentes.
El sonido tiene la función de suplir una falta sonora. Es el propio nervio acústico, el que pretende reparar una separación de un sonido o la necesidad de separarnos de él, produciendo un estímulo que pueda sustituirlo.
Conflicto de separación: falta de suficientes palabras amables, de explicaciones o de silencio o  “estoy separado del sonido de alguien”.
Demasiado silencio: “El silencio es insoportable”. “Crearse ruido en la cabeza para no estar en silencio”.
Conflicto de agresión: demasiados ruidos, hipoacusia; conflicto de no querer oír. Construirse un muro de silencio, esconderse dentro de un caparazón. Porque el hecho de oír silbidos o estos zumbidos me indica quizás también que hay algo que ya no quiero oír y que estos sonidos van a “ahogar” para evitar que esto llegue a mis oídos.
Esto no es lo que yo quería oír. No soporto oír cosas desagradables, puede tratarse de palabras o ruidos que superan nuestra capacidad de razonar.
“Hago a mi antojo”, rehúso oír ciertas palabras que encuentro desagradables. Resisto porque tengo miedo de saber la verdad, de estar al corriente de una situación o incluso de tomar eventualmente una decisión.
Conflicto de territorio. Me resulta insoportable haber perdido el territorio propio u oír cómo mi rival penetra en él.
El sonido que escucho es mi salvación.
Conflicto de no poder soportar un mensaje.
Zumbido grave: Algo considerado “grave” o fundamental. En relación con el padre.
Zumbido medio: En relación con los colaterales.
Zumbido agudo: En relación con la madre.
¿Qué sonido estoy escuchando? Acepto abrir más mis oídos interiores para poder captar mi voz interior. “Elimino el ruido exterior para oír los sonidos interiores”.
Hiperacusia: Síndrome caracterizado por una disminución del nivel de tolerancia de los sonidos cotidianos del ambiente. Todo sonido parece muy presente y más fuerte de lo que realmente es. 
Conflictos de peligro que se acerca y debemos percibir.
Debemos estar muy atentos por un peligro que se acerca y debemos cazar escuchando. Miedo a no poder reaccionar ante el peligro si es demasiado tarde.  Conflicto de estar muy alerta puesto que no tenemos derecho a defendernos. Desvalorización porque en su momento no pude escuchar algo importante y eso acarreó un conflicto vital. No estaba atento cuando debía estarlo.
O conflicto por no haber comprendido unas órdenes, unas instrucciones o un mensaje vital.