CONOCERNOS ¿qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

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15 agosto 2019

CUESTIONANDO LAS METÁSTASIS


De acuerdo con la NMG y el “Sistema Ontogenético de los Tumores”, la tan extensamente propagada teoría de las metástasis, que sugiere que las células cancerosas viajan a través de los vasos sanguíneos o linfáticos y causan cánceres en nuevos sitios es, en las palabras del Dr. Hamer, una “ficción puramente académica”. Las células en general, y las células cancerosas en particular no pueden bajo ninguna circunstancia cambiar su estructura histológica o cruzar el umbral de la capa germinal de la cual fueron originadas. Por ejemplo, una célula tumoral del pulmón, que es de origen endodérmico, controlada desde el tronco cerebral (“cerebro antiguo”), y que prolifera durante la fase activa del conflicto no puede transformarse en una célula de hueso, que es de origen mesodérmico, controlada desde la sustancia blanca ("cerebro nuevo"), y que se deteriora durante un proceso de descalcificación de conflicto activo. En el escenario “cáncer pulmonar que hace metástasis a los huesos”, las células de pulmón cancerosas realmente estarían creando un agujero (es decir, una necrosis la célula!—lo contrario del cáncer) en algún hueso en el cuerpo. También debemos preguntarnos porqué las células de cáncer raramente se “riegan” al tejido vecino más cercano, como por ejemplo del útero al cervix. Si las células cancerosas viajan por medio del torrente sanguíneo, ¿Por qué la sangre donada no es examinada para ver si ésta contiene células cancerosas? ¿Por qué no son encontrados tumores en las paredes de los vasos sanguíneos de los pacientes de cáncer? Hace dos años, en agosto 19 del 2004, el periódico canadiense Globe and Mail publicó un artículo titulado, “Investigadores Persiguen Pruebas de Cáncer de mama en Exámenes de Sangre”, que contiene reveladoras afirmaciones, “La cacería de células tumorales en el torrente sanguíneo ha tomado 10 años…”, y, “Hasta muy recientemente, no existía tecnología para aislar confiablemente la rara célula tumoral de los millones de células sanguíneas, rojas y blancas, contenidas en un solo frasco de sangre humana.” Además del hecho de que la “persecución” está lejos de terminar (como lo indica el artículo), ¿no implicará esto que la hipótesis de la “metástasis” estaba desinformando al público y asustando de muerte a millones de pacientes de cáncer por más de cuatro décadas? El Dr. Hamer, por supuesto, no disputa el hecho de que existan cánceres secundarios, pero éstos tumores subsecuentes no son producidos por células cancerosas migratorias que milagrosamente se transforman en diferentes tipos de células, sino más bien por nuevos choques de conflictos. Un nuevo proceso DHS puede iniciarse por experiencias adicionales traumáticas, o a través de choques de diagnóstico. Como ya hemos mencionado anteriormente, un inesperado diagnóstico de cáncer, o que le digan al paciente que está haciendo “metástasis” podría detonar un miedo-mortal (causando cáncer de pulmón) o cualquier otro tipo de choque relacionado con el diagnóstico, causando nuevos cánceres en otras partes del cuerpo. En muchos casos, estos pacientes no logran llegar a la fase de curación, porque el severo estado de estrés los debilita, hasta tal punto donde tienen muy poca oportunidad de sobrevivir el altamente tóxico tratamiento de quimioterapia. El segundo cáncer más frecuente después del cáncer de pulmón es el cáncer de los huesos. El doctor Hamer encontró que nuestros huesos están biológicamente vinculados a nuestra auto-estima y nuestro auto-valor. Así pues, si nos dicen que tenemos una “enfermedad que amenaza nuestra vida”, especialmente una que supuestamente se “esparce como el fuego” a través del cuerpo, puede igualarse a “ya no sirvo más”, y los huesos o el hueso cercano a donde nos sentimos “inútiles” comienza a descalcificarse (en el caso de cáncer de seno es a menudo en el área del esternón o las costillas). Así como con un hueso fracturado, el propósito del programa biológico (o la “enfermedad”) aparece al final de la fase curativa. Cuando la fase de reparación se completa, el hueso será mucho más fuerte en ese sitio, asegurando así que estamos mejor equipados para la eventualidad de un nuevo “conflicto de autodevaluación”.



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