¿Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

Origen emocional de los ACCIDENTES



Se denomina accidente a un suceso no previsto, por lo que es normal que se consideren hechos fortuitos, producto de la mala suerte. Para mí, sin embargo, un accidente como una enfermedad, es un medio más que nuestro Maestro Interno utiliza para advertirnos de una conducta errónea que nos perjudica y de la cual no somos conscientes.
Nosotros no buscamos los accidentes, como tampoco buscamos las enfermedades; pero sin embargo, de todo lo que nos ocurre en la vida los responsables somos nosotros.
Nadie entra en contacto en la vida con algo con lo que no tiene que ver. Aunque, en principio, esta afirmación es desagradable, no por ello, deja de ser verdad. Debemos de familiarizarnos con la idea que una misma persona es agente y paciente, a la vez.
Un accidente puede producirse cuando una persona se siente culpable, se acusa de algo que ha pensado o ha hecho. El accidente es como un autocastigo, inconsciente, para neutralizar la culpabilidad.
En ocasiones nos autolesionamos para reclamar la atención y el cariño de los demás. Esta actitud, en la mayoría de los casos, proviene de la infancia. El niño se da cuenta de que cuando está enfermo o se accidenta, todo el mundo está pendiente de él; la madre le quiere más, el padre se ocupa más de él y de alguna manera se siente el centro de atención. Esta asociación se puede mantener siendo adulto e inconscientemente, podemos provocarnos accidentes en momentos de desánimo.
El miedo a tener que enfrentarnos a determinadas responsabilidades en la vida suele jugarnos malas pasadas; sobre todo si no nos consideramos personas valiosas, porque las cosas no nos salen como a nosotros nos gustarían, o no nos sentimos seguros, porque tenemos miedo a los resultados.
El tema de la agresividad también tiene mucho que ver con los accidentes. Me refiero a la agresividad descontrolada, cuando es ésta la que domina a la persona. Cuando la mente cree en la violencia es ésta la que atrae para sí.
En todos los casos de accidentes, bien sean de tráfico, domésticos, laboral, etc., lo primero que debemos buscar es el mensaje que nos trasmite para solucionarlo de una forma consciente y así evitar que el accidente se repita más veces y con el riesgo de mayor peligrosidad para el individuo.
Está demostrado que las personas que han sufrido alguna vez un accidente, son propensas a repetir en más ocasiones, y ello es debido a que han desoído la señal que le advierte del suceso y han continuado con el mismo comportamiento.
Por eso, en general, los accidentes son ocasionados inconscientemente y obligan a las personas a efectuar el cambio que ellos conscientemente se niegan a hacer.
Por ejemplo, en el coche como en la vida, uno puede “desviarse de su camino”, o “saltarse una norma”, un stop; o puede que no tenga tiempo para frenar….y atropelle a otro.
Puede que a uno le cueste seguir adelante en la vida, que sintamos que no avanzamos y venga otro que “no ve por donde va” y nos embiste por la parte trasera, etc.
Por otra parte, hay personas que no ven el peligro y juegan con fuego y por supuesto, acaban quemándose las manos.
Los hay que se precipitan en el futuro, tropiezan y caen rodando.
Y por último, se encuentran los accidentes que nos obligan a un cambio de vida drástico, como son las fracturas de los huesos, producto la mayoría de las veces, de una inflexibilidad extrema.
La rigidez de las normas, o de los propios principios nos impide adaptarnos a la vida, nos anquilosamos y los huesos pueden romperse. También puede producirse una fractura cuando tenemos pensamientos de violencia hacia alguien que para nosotros representa la autoridad, aunque no seamos conscientes de ellos. Como no podemos permitirnos llevar a cabo nuestra actitud agresiva, la violencia contenida se vuelve contra nosotros mismos.
Al final, el inconsciente nos obliga a que descansemos, a que orientemos nuestra vida adaptándonos al momento presente, que seamos más flexibles y a que se establezca la unión entre cuerpo, mente y espíritu.
Recomendaciones para recuperar la salud física emocional y espiritual:…

Esta entrada tiene 17 comentarios

  1. sabias y providenciales palabras Joman…muy oportunas…he tenido 2accidentes de coche recientemente y ninguna de las dos veces por mi culpa….en ambas ocasiones iba buscando lo mismo…no pude más que captar el mensaje…a la segunda!!!
    un abrazo muy fuerte…

  2. Hola Ernesto: Me alegro muchísimo de que hayas entendido el mensaje que te envía tu alma. Este comentario está incluido dentro de mi libro Conocernos y lo he publicado en estos momentos para dar otra información que contraste con las campañas de la DGT.
    Te mando otro fuerte abrazo para ti: Joman.

  3. magnifico post,he pasado un rato disfrutando de su lectura…
    ¿quien no ha asociado alguna vez hechos, enfermedades,accidentes,a una actitud ante la vida? yo podria contar cosas y experiencias…pero seria muy largo de contar…
    un fuerte abrazo.

  4. Hola Yeni: Me alegro de haber colaborado en tu disfrute.
    Pues si Yeni, todos podemos hablar sobre ello. Yo creo que debemos asociarlos siempre para acceder al autoconocimiento y a la sanación.
    Gracias y un fuerte abrazo: Joman.

  5. Gracias por adelantarme un trozo de tu libro,a ver si mañana lo tengo ya.
    UN BESAZO

  6. hermoso y profundo post, amigo joman!!
    estoy de acuerdo con todo lo que dices, sólo hay que prestar atención a los mensajes, sino cada vez van a ser peores………gracias por hacernos reflexionar!!
    me encanta tu espacio.
    un abrazo

  7. Hola Adrisol: Gracias a ti por compartir conmigo: Un beso.

    Hola Lola: Me sorprende que tarden tanto tiempo en recibir el libro, pues la editorial que lo publica está en Madrid y mandandolo contrareembolso en una semana está en cualquier parte. Bueno, mejor tarde que nunca, ¿no?. Un beso.

  8. ¡Hola, Joman! Muy interesante la perspectiva que describes y que comparto.

    Salud para ti y los tuyos.

  9. Hola Silvano: Gracias. Para mí es un honor compartir contigo.
    Te mando un fuerte abrazo: Joman.

  10. No puedo estar más de acuerdo. Hace tiempo que me di cuenta de esto y, cada vez que me corto, me golpeo, incluso me tropiezo analizó el porqué, qué es lo que me «puede» y claro que encuentro respuesta.

    Cada vez tengo menos percances…

    Si veo a alguien con una escoyola, por ejemplo, me da por pensar a qué se deberá … 🙂

    Vivir conscientemente, en el presente, y no en el tiempo psicológico (pasado o futuro), evita muchos percances. Creo que fue Tolle el que hablaba de que dos personas inconscientes que conducen por un túnel tienen muchas posibilidades de chocarse.

    Compraré tu libro y te enlazo a mi blog.

    Gracias, José Mª, por darme la pista de este útil blog.

    Un abrazo

  11. Hola Concha: Estoy encantado de haberte conocido. Para mi es un honor estar enlazado con tu blog. Lo he visto, muy por encima, por falta de más tiempo, pero lo leeré detenidamente y te iré comentando. Cuando encuentre la oportunidad, tambien me haré con tu libro. Seguro que será muy interesante.
    Me alegro mucho de tu evolución en el sendero del autoconocimiento. ¡El cuerpo es el espejo de la mente! Siempre nos dice la verdad.
    Cualquier síntoma, por muy insignificante que nos parezca, nos trae un mensaje de nuestra alma. Por eso es muy importante, para nuestro desarrollo como seres humanos, para nuestra evolución espiritual, estar muy atentos a los mensajes de nuestro cuerpo.
    Te doy las gracias por tu interés en mi libro y te mando un saludo muy afectuoso: Joman.

  12. Igualmente encantada, Joman. La verdad es que leo tus escritos y parece que salen de mi pluma 🙂

    Si no te importa, en unos días, me gustaría incluir en mi blog este texto sobre los accidentes,haciendo referencia al blog y a ti, por supuesto.

    Lo has explicado de forma que se entiende a la perfección. ¡Hasta los incrédulos van a cuestionárselo!

    Un abrazo

  13. Hola Concha: Por supuesto, tienes mi permiso. Estoy encantado de que lo des a conocer a tus amigos y conocidos. Cuantas más personas asuman la responsabilidad sobre sus vidas, mejor nos irá a todos.
    Te doy de nuevo las gracias por tus elogios; pero ya sabes, proyectamos hacia el exterior lo que cada uno lleva dentro.
    Seguimos en contacto. Otro abrazo también para ti.

  14. Hola joman, ya me han avisado para que vaya a recoger el libro… He experimentado en mi propia persona esto sobre los accidentes y las distracciones, hace un tiempo me lo hizo ver una persona…
    ¿sabes una cosa? ahora mismo me estoy dando cuenta de que he aprendido mucho y a veces no lo valoro…
    Concha, este es uno de mis blogs favoritos, aquí hay mucho grano y poca paja…

    PAZ Y AMOR para ti, para todos…

  15. Hola amigo Joman, leyendo este post sobre los accidentes que es estupendo, me gustaria saber tu opinion acerca de esta entrada en referencia con los accidentes que tengo en mi blog. Me interesa tu opinión como conocedor de la materia en cuestión.
    Decirte que me he pedido tu libro, por que tengo la intuición de que me va a servir de mucho, para analizar una dolencia que vengo arrastrando hace muchos años.
    Te mando la entrada, sé que esta sección de comentarios no es para darle este uso tan extenso. Te la mando porque tienes la moderación de comentarios y no es necesario publicarla.
    Un fuerte abrazo Joman.

    LAS AFECCIONES CRONICAS.
    Cuando una dolencia se hace crónica,¿que es lo que verdaderamente está sucediendo? Básicamente cuando enfermamos hay tres posibilidades; curar, empeorar o hacerlo crónico. Con la primera, aprendemos,la segunda nos puede llevar a la muerte, en cuyo caso también hay aprendizaje, aunque sea en el mas allá, pero la cronizidad es el estancamiento; los agentes patógenos permanecen en el cuerpo sin vencerlo ni ser vendidos.

    Esta situación de conformismo, inmovilidad, compromiso con el dolor, falta de impulso para la búsqueda, derrota moral y además nos informa que todo esto viene estructurándose desde hace bastante tiempo. Así es que para empezar a imprimir algún movimiento a nuestras dolencias crónicas debemos preguntarnos en que áreas de nuestra vida se están expresando estas cualidades de estancamiento y encararlas del modo más creativo.

    Resulta más fácil escurrirse de la lectura del mensaje oculto de nuestras aflicciones corporales en caso de accidente:¿Qué culpa tengo yo de que me haya arrollado un coche?Podemos seguir pensando que la causa es exterior, después de todo siempre habrá una explicación casual."el automovilista se durmió al volante o estaba bebido", pero sería mucho más enriquecedor orientar nuestra percepción hacia ópticas mas transcendentales.

    La idea de que estas situaciones consideradas aleatorias son atraídos por la víctima ya fué sugerido por los médicos psicoanalistas Groddeck y Freud.

    Todo accidente es una interrupción brusca de nuestro presente, y un recordatorio de que no sigamos por el camino en el que estamos. El psicólogo alemán T. Dethlefsen utilizó un ejemplo para ilustrar el caso: En un cruce con preferencia de la derecha chocan dos turismos, con tanta violencia que uno de ellos es lanzado a la acera donde queda volcado con las ruedas hacia arriba. En el interior están atrapadas varias personas que gritan pidiendo auxilio.La radio suena a todo volumen. Los transeúntes van sacando a los encerrados de su prisión de hierro y transladandolos al hospital.

    Este suceso puede explicarse de la siguiente manera: todas las personas involucradas se encontraban en una situación en la que deseaban continuar por linea recta por la dirección que habían tomado en su vida por inercia. Pero tanto en la carretera como en la vida hay cruces. El hecho de que la trayectoria rectilínea de todas estas personas fuera interrumpida por un accidente indica que todos habían pasado por alto la necesidad de cambiar su vida, tal vez lo desearan, pero por miedo no se atrevían:cambio de trabajo, pareja, ideas, amigo o país. Este deseo busca la realización a través del impulso inconsciente; así es que por medio de un suceso lamentable( un accidente de tráfico) que la mente experimenta como "llegado de fuera",son apartados de su camino, aunque sea de forma temporal ya que por lo general el mensaje oculto no se llega a entender.

    ¿Ha tenido usted en su vida algún accidente?

    ¿Recuerda que estaba pensando o sintiendo en el preciso momento en que este tuvo lugar?

    ¿Que era lo que se negaba a cambiar?

    ¿Como era su situación vital por aquel tiempo?

  16. Gracias a ti Joman, por tu blogs que seguro está haciendo una función magnifica de ayuda a mucha gente,estamos aprendiendo a conocernos y prestar atención a los mensajes que nos envia nuestro cuerpo.
    Mi mas sincero agradecimiento por hacerte seguidor de mi blogs, "tu si que lo enriqueces , con tu presencia .
    Un cordial saludo

  17. hola, muy lindo articulo.
    Una persona que pierde un brazo, por ser atropellado por un tren, hacia donde deberia enfocarse??
    No es mi caso, aclaro… pero si el de un pariente muy cercano.
    Un abrazo de luz
    Gaby

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