Acción defensiva contra el rechazo al amor en una personalidad RÍGIDA

La actitud de la persona que se ha sentido rechazada en el amor será la de evitar comprometerse en el contacto sexual placentero y tierno, por temor a la ausencia afectiva que le recuerda este contacto.

Para eludir el miedo establece una separación entre la entrega amorosa y el disfrute del placer sexual.

Ambos no pueden coexistir, lo uno excluye a lo otro.

Su elección es la de sacrificar su intimidad, evitar la entrega amorosa y el compromiso.

Reprime sus sentimientos y acciones para no parecer tonta y para evitar ser vulnerable, ya que tiene mucho miedo a que le hagan daño.

Además, le aterra la rendición, porque esta supone tener que liberar de nuevo todos los sentimientos implicados con el rechazo.

Este bloqueo emocional le lleva a comportarse con frialdad, a volverse insensible, frívola, ambiciosa y muy competitiva: Piensa: «Soy superior; lo sé todo».

Al haber negado su realidad interior y regirse solo exclusivamente por la mente, por los pensamientos, actúa por conveniencia.

Según lo que le conviene, así piensa, no es auténtico, no es una persona íntegra.

Por consiguiente, no trata de alcanzar directamente lo que necesita, lo que desea, sino que recurre a la manipulación.

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Imagen:tiempo.hn

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