BUSCA CUALQUIER SEÑAL DE INFELICIDAD EN TI

Busca cualquier señal de infelicidad en ti, del tipo que sea; puede tratarse del despertar del cuerpo-dolor. A veces toma la forma de irritación, impaciencia, un estado de ánimo sombrío, deseo de hacer daño, ira, furia, depresión, la necesidad de dramatizar las relaciones, etc.
Atrápalo en el momento en que despierta de su estado latente.
El cuerpo-dolor, como cualquier otra entidad existente, quiere sobrevivir, y sólo puede hacerlo si consigue que te identifiques inconscientemente con él. Entonces puede emerger, apropiarse de ti,«convertirse en ti» y vivir a través de ti.
Necesita conseguir su«alimento» a través de ti.
Se alimentará de cualquier experiencia que resuene con su energía característica, algo que produzca dolor del modo que sea: ira, ganas de destruir, odio, pena, drama emocional, violencia e incluso enfermedad.
Cuando se ha apropiado de ti, el cuerpo-dolor crea en tu vida una situación que refleje su propia frecuencia energética para poder alimentarse de ella.
El dolor sólo puede alimentarse de dolor. El dolor
no puede alimentarse de alegría; le resulta totalmente indigesta.
En cuanto el cuerpo de dolor se apropia de ti, quieres más dolor. Te conviertes en una víctima o en un agresor. Quieres causar dolor, sufrirlo, o las dos cosas.
En realidad no hay mucha diferencia entre ambas.
Como no eres consciente de lo que haces, afirmarás vehementemente que no quieres sufrir. Pero si miras de cerca, verás que tu manera de comportarte y tu forma de pensar están diseñadas para perpetuar el dolor, tanto para ti mismo como para los demás.
Si realmente fueras consciente de él, este patrón se disolvería, porque desear más dolor es una locura y nadie está conscientemente loco.
El cuerpo-dolor, que es la oscura sombra proyectada por el ego, en realidad teme la luz de tu conciencia. Tiene miedo de que lo descubras.
Su supervivencia depende de que sigas identificándote inconscientemente con él, así como de tu miedo inconsciente a afrontar el dolor que habita en ti. Pero si no lo afrontas, si no llevas la luz de tu conciencia al dolor, te verás obligado a revivirlo una y otra vez.
El cuerpo-dolor puede parecerte un monstruo peligroso que no te atreves a mirar, pero te aseguro que es un fantasma insustancial incapaz de prevalecer ante el poder de tu presencia.
Eckhart Tolle

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Unknown

    es lo que llamaríamos el trabajo finito, no??
    el que muchas veces ni queremos ver….lo único que nos separa de la felicidad es el miedo que nos dá la ignorancia!!
    no escapar a lo que hay,tal vez ayudaría…no??

    un abrazo y gracias por tanta ayuda

  2. Anónimo

    Maravilloso Eckart Tolle..gracias por recordarmelo!Un abrazo!!

  3. Salva

    En resumidas cuentas, atención plena en el momento que surge la emoción negativa, desenmarcararla y tener la convicción de que no eres tú,(una vez sorprendido el cuerpo dolor vuelve a esconderse y espera una nueva oportunidad en que no te encuentres alerta).
    Muy astuto el cuerpo dolor amigo Joman.
    Gracias por recordarnos las enseñanzas de Eckart.

  4. Anónimo

    Necesitamos un cuerpo de alegría, ciertamente.
    Gracias por compartir.

    Saludos.

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