Causas emocionales de la ARTRITIS

 
 

Es una inflamación aguda o crónica de una articulación. El 90% de los afectados son mujeres.

El sentido biológico de la artritis es el de detener o frenar el movimiento de una articulación para que pueda ser regenerada más fuertemente.

Expresa un conflicto de auto-devaluación ligado al movimiento, en el trabajo, en la profesión, propio de la localización del tejido cartilaginoso.

El dolor en la artritis, que generalmente se manifiesta por la tarde/noche, aparece en fase de reparación de un conflicto de desvalorización con crítica y negatividad.

Se puede considerar que la artritis es consecuencia de las  graves faltas de respeto que tenemos hacia nosotros mismos. . “He sentido que no valgo nada”

La persona afectada por esta enfermedad siente una gran desvalorización de sí misma y piensa que tiene que vivir a través de los demás.

Deben ser los otros los que cumplan sus expectativas, los que tienen que hacerla feliz. “Me desvalorizo y pongo mi felicidad en manos de terceros”

Sin embargo, por el contrario, cree que no se le trata como ella merece ser tratada.

Piensa que no le ayudan o que nadie le pregunta si necesita ayuda, o que nadie reconoce lo que hace, ni le felicitan ni le dan las gracias por lo que hizo; más bien, por el contrario, lo que recibe son críticas.

Se siente desvalorizada pero no dice nada, ni reacciona, cree que sería peor y siempre está esperando a que los demás adivinen lo que ella espera.

Debido a la dependencia que siente, su felicidad está basada en que los otros estén bien.

Por eso vive angustiada por lo que hagan o les pueda pasar a sus seres queridos.

Cualquier cosa que les afecte a los demás, es como si le sucediera a ella misma. Generalmente y por su tendencia a la negatividad, piensa que les va a suceder algo grave, algo malo y siempre viven con ese estrés.

Otro conflicto emocional que puede producir artritis es cuando se vive diariamente en un ambiente de peleas, discusiones, ofensas, humillaciones, etc., y el individuo siente que no puede protegerse, que no es lo suficientemente fuerte para defenderse.

Del mismo modo, si yo no sé qué lugar ocupo en la vida y coloco mi valía en terceros, bien sea en otra persona o en alguna cosa y sufro alguna contrariedad importante, puedo desarrollar artritis.

Ejemplo: “Yo no valgo nada sin mi pareja, sin mi hijo, sin mi trabajo, etc.”

La persona que presenta artritis suele ser muy crítica consigo misma y con los demás. Pone la atención en las cosas negativas.

Nada le complace, ni le satisface, ni le hace feliz, todo está mal, incluso ella misma.

No se siente amada ni tiene intención de amar o demostrar su cariño.

Cree que no la comprenden, no la reconocen y no la respetan, cuando en realidad es sólo una proyección suya, ya que ése es su verdadero problema; la falta de respeto y de reconocimiento propio.

Por regla  general, presenta una apariencia de calma y docilidad, pero convive con una gran ira interna, la cual rechaza profundamente.

Probablemente, para sobrevivir a su infancia, tuvo que admitir la imposición de sus progenitores de agradar continuamente a los demás y suprimir la ira.

A veces puede parecer débil, pero solo busca que sientan lástima y que se ocupen de ella.

Tiene tendencia a la manipulación y no expresa directamente lo que desea o necesita. Se vale de indirecta que espera que alguien escuche y le atienda.

Por ejemplo: «…ay…tengo tanta sed…»

La artritis, normalmente, afecta a quien tiene dificultad en reconocerse, verse y aceptarse tal y como es.

Gente dura consigo misma que no se permite el derecho a hacer lo que le gusta y que siempre está en la búsqueda de responsabilidades externas.

Artritis juvenil: Conflicto de desvalorización. Estoy viviendo o he vivido una situación en la que me siento presionado, oprimido, obligado, ya sea por mis padres, familia, compañeros, profesores, etc.

Todos los que me rodean me toman como miedoso, cobarde, débil, tonto, etc. No cuento con nadie que me tome en serio, que me escuche, que me apoye, por el contrario, me critican y me presionan.

Las personas a las que valoro, no me valoran y eso me sucede a diario.

La artritis juvenil es un síntoma que el joven alimenta continuamente ya que cada día se levanta con la ilusión de que la situación cambie, pero cuando llega la tarde (que es cuando sus síntomas, inflación, dolor, etc. aumentan) se topa con la cruda realidad de que sus seres queridos le siguen desvalorizando y vive en un círculo vicioso.

Y es que, en realidad, sus síntomas no desaparecerán hasta que aprenda a valorarse y a amarse a sí mismo.

Artritis de los dedos: Se trata de un proceso de reparación de un conflicto de desvalorización con crítica y negatividad.

En los dedos esta crítica va dirigida a algo que se “hace” o se desearía hacer, como el trabajo (sobre todo si afecta a todos los dedos y a la mano).

También los dedos simbolizan el contacto, la caricia, la sensibilidad.  “No debí hacer, tocar, acariciar…” o “no debo hacer, tocar, acariciar…”. 

Conflicto de desvalorización muy profundo en relación al trabajo.

Movimiento culpable: “Me culpo de no cuidar a mi madre, de no protegerla”.

Conflicto de dirección: que afectará a las glándulas suprarrenales: ¿hacia dónde voy, hacia mi madre o hacia mi marido?

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

Necesito prescindir del deseo de dominarlo todo y tomar conciencia de mis accesos de ira para expresarla de forma apropiada y encontrar la paz interior.

Es importante tomar conciencia de que si realizo alguna actividad para los demás, he de hacerlo con placer y no por obligación o para buscar reconocimiento y evitar así la autocrítica.

Debo aprender a pedir lo que necesito y a hacer lo que me guste y no esperar a que los otros tengan que adivinarlo y así, podré evitar muchas decepciones y resentimientos.

Debo analizar donde está el origen de mi dificultad para expresarme.

Es muy importante que acepte mi imperfección y empiece a ser más amable, tolerante y condescendiente conmigo mismo y con los otros.

Necesito aprender a disfrutar con lo que hago y conectar con la alegría y así desarrollaré la capacidad para amar la vida y a mí mismo.

 
 
 
reumaquiensos.org.ar

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