Causas emocionales del INSOMNIO

 

Dificultad para conciliar el sueño o despertarse frecuentemente o temprano. Generalmente afecta negativamente al rendimiento del afectado en su vida diaria.

El insomnio es una adaptación biológica ante situaciones de estrés, se trata de una reacción de supervivencia.

El sentido de padecer éste síntoma es el de permanecer en alerta como un centinela, vigilando, debido a un peligro no resuelto (muchas veces a nivel mental). ¿Qué vigilo?

En algunos casos el insomnio puede ser debido a problemas físicos como padecer apnea, sobrepeso, ronquidos fuertes o trastornos en la tiroides.

Asimismo, la imposibilidad de dormir puede expresar un profundo temor a la pérdida de control, a abandonarse.

El insomnio diario y persistente expresa una severa falta de confianza.

Cuando tenemos poca fe en la vida, cuando nos falta confianza e intentamos mantener todo controlado, dirigido, verificado y dominado y no sabemos delegar en los otros, el pensamiento no se detiene nunca y hace que la persona se despierte con frecuencia durante la noche.

Miedo a perder el control de una situación. “Cuando pierdo el control llega el peligro”.

“Tengo que controlarlo todo”.

Situación de estrés específica. Conflicto de necesidad urgente de vigilar y defender al clan. ¿A quién estamos vigilando?

Ejemplo: una persona que se encuentra sola y tiene miedo de que le suceda algo. “Corro riesgo de hacerme daño o de que algo terrible me pase mientras duermo”.

Una señora que tiene la responsabilidad de cuidar a un familiar disminuido física y psicológicamente y tiene que estar permanentemente vigilándole.

Cuando el insomnio comienza a muy corta edad debemos revisar el ambiente que vive el niño/a en su casa.

Si sus padres pelean, discuten o si ha sufrido algún abuso preferentemente ocurrido por la noche y el niño está vigilando porque pasa mucho miedo.

“Estoy en alerta porque algo va a ocurrir”

Ya de adulto, para sanar aquella situación, ha de tomar conciencia que todo pertenece al pasado, que ya no se está produciendo la misma vivencia y, por lo tanto, no debe de estar preocupado.

El origen del insomnio también puede hallarse en mi proyecto sentido o en mi árbol genealógico.

Debo buscar historias de sucesos traumáticos, tristes, acontecidos durante la noche y, por causa de que esa persona se quedara dormida, ocurrió alguna desgracia o alguien murió y no pudo hacer nada para evitarlo.

“Para evitar que vuelva a suceder yo debo permanecer despierto”

Del mismo modo, también puede ocasionar insomnio la necesidad de velar un muerto, real o simbólico.

Velar a un muerto puede ser efectivamente porque hubo un muerto en la familia al que no se ha podido velar ni hacer el duelo.

El “muerto” también puede ser el altercado de hoy en el trabajo, la discusión con mi pareja, los problemas de nuestro hijo, etc.

Conflicto de miedo, culpa, angustia, pensamientos negativos, rendición… Depresión nerviosa encubierta o patente.

El insomnio puede estar fuertemente relacionado con la culpabilidad consciente o inconsciente.

Por un motivo u otro, podemos tener la sensación que “no merecemos descansar”.

Quizás porque nos sentimos culpable de no tener éxito en la vida, de no hacer todo lo necesario para cuidar a nuestros hijos, a nuestros padres, etc.

Conflicto y dificultad para tomar decisiones. ¿Suelo retrasar mis decisiones?

No acepto las cosas como son y necesito cambiarlas, actuar ahora, sin demora.

En este caso el proceso mental se activa y nos impide el descanso.

Si no encontramos el origen del conflicto difícilmente podremos ordenarle a nuestra mente que pare, por lo tanto debemos hallar nuestros pensamientos negativos y solucionarlos (durante el día) y con esa satisfacción irnos a la cama. ¿Suelo dejar pasar situaciones que no soporto?

Conflicto de miedo a la muerte. Durante el sueño nos hallamos sumidos en un estado de vulnerabilidad y abandono; sentimos como si nuestro ego y nuestra supervivencia estuvieran amenazados.

La persona que tiene miedo a la muerte también tendrá miedo a la noche, ya que el sueño es el hermano menor de la muerte, nos obliga a abandonarnos a lo desconocido.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

¿Eres de los que creen que la noche te traerá la solución a tus problemas y no puedes dormirte hasta encontrarla?

No podemos convertir la cama en un lugar de resolución de conflictos, pues acostumbraremos a nuestra mente a estar alerta en ella en vez de descansar.

Mejor será que dejes de pensar y que te duermas. Las cosas se ven de otra manera cuando estamos relajados.

El que sufre de insomnio deberá aprender a soltar la presión, a abandonarse, a relajarse.

Deberá practicar la rendición, desprenderse del perfeccionismo, dejarse llevar por la vida, aceptando que no se puede controlar todo y profundizar en el sentimiento de confiar en la vida y meditar sobre la muerte.

Nos puede ser de gran ayuda, para pasar del lado activo de la mente (masculino) al pasivo (femenino), la práctica de algún ritual de buenas noches, una oración, meditación, mantras, la observación de la respiración, escuchar música de relajación o practicar alguna visualización que nos trasmita serenidad, una palabra, una imagen, etc.

En caso de padecer insomnio por causa de no habernos podido despedir de un ser querido, que ha fallecido, es necesario celebrar un duelo simbólico.

 
 

Esta entrada tiene un comentario

  1. Starlight

    Muchísimas gracias por esta información, desconocía todo esto y me veo reflejada en bastantes aspectos.

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