¿Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

Causas emocionales del PARKINSON: «Quiero pero no debo»

bbc.com

Las neuronas que producen dopamina mueren o no funcionan adecuadamente. La dopamina es el neurotransmisor que envía señales que ayudan a coordinar los movimientos. Frecuentemente clasificada como un trastorno del movimiento. Los síntomas característicos son: temblor, rigidez, la cabeza se inclina hacia delante, el rostro está fijo, el habla se modifica y el timbre de voz es cada vez más débil, se producen trastornos de la motricidad y se ralentizan todos los actos de la vida común.
Se da con mayor frecuencia en hombres de edad avanzada que han tenido una vida muy activa, ambiciosos y con un profundo miedo a la muerte y al fracaso.
Coincide, en la mayoría de los casos, que han convivido con mujeres, madre-hermana-esposa, de carácter fuerte y dominante, que siempre les han dicho lo que tenían que hacer, cómo y cuándo y,  en lugar de rebelarse, han contenido la cólera que le provocaba dicha situación.
De hecho estas personas siempre han tratado de contenerse para ocultar sus sentimientos, su vulnerabilidad y sus temores, especialmente a la hora de tomar decisiones. Hacen planes para el futuro, pero no actúan, no se mueven:
“Quiero actuar y no me dejan; quiero actuar, pero no sé cómo”.
Siempre han padecido un intenso deseo de controlarse y de controlarlo todo, incluso su vida y la de los demás; lo que le ha provocado una incapacidad casi total de relajación.
Su sistema nervioso no puede soportar más tanta represión.
Para que se manifieste parkinson he tenido que haber vivido o estar viviendo un conflicto relacionado con tener un deseo y, al mismo tiempo, tener miedo de ser castigado por ello, miedo a que me juzguen a que me critiquen, a que califiquen negativamente mi acción, a que me abandonen, etc. Por consiguiente, se trata siempre de un deseo no satisfecho, por un movimiento contrariado: “Quiero pero no debo”, se trata  de no poder concluir una acción comenzada, lo desea, pero no puede llegar hasta el final, en el último momento, se detiene y no la realiza. Como un intento de querer, lograr algo, golpear, agarrar, salir, maniobrar, etc. y no acabar nunca de conseguirlo. “Quiero separarme, pero no hago nada” “Quiero dejar mi trabajo, pero no me animo” “Quiero dejar de cuidar a mi nieto, pero no me atrevo a decírselo a mi hijo” “Quiero que mi hijo se vaya de mi casa, pero no me atrevo a decírselo”.
El pie, la mano, vacila una y otra vez por miedo o impotencia. El cerebro ordena el comienzo de una acción, pero en el último momento me detengo. ¡Ahora sí! ¡No, no… ahora no! ¡Aquí!… ¡No! ¡Aquí! No, ¡allá!
Otro conflicto emocional que puede causar parkinson, es cuando me siento incapaz de retener algo, que ya he atrapado, que ya tengo. Ejemplos: “Por fin me dieron el divorcio, ahora no sé si podré vivir solo” “Por fin conseguí un nuevo trabajo, ahora no sé si estoy preparado para esta nueva responsabilidad”.
También puede causar esta enfermedad cuando vivo un estrés relacionado con querer hacer un movimiento que muy en el fondo no deseo hacer, se trata de una combinación de: ¡Ah, qué ganas tengo de…! Mezclado con una emoción de, no, no debo hacerlo porque no está bien. Por ejemplo: Robar, realizar un acto sexual reprochable, etc.
Otro conflicto que puede generarlo es cuando he vivido o estoy viviendo una situación de miedo por no poder revivir o retener a alguien. Si uno sufre un conflicto de ver a un ser querido accidentado y no encuentra o no sabe qué hacer, intenta socorrerlo y al mismo tiempo vacila, teme perjudicarlo si lo toca, teme que muera si no lo hace, siente una terrible impotencia, una indecisión angustiosa, sus manos se acercan, se alejan. Es la enfermedad típica de la pareja de ancianos. La mujer hace el gesto de retener a su esposo cuando él se está muriendo; no quiere que se marche.
Existen otras situaciones de estrés que pueden, a la larga, causar parkinson como sentir miedo al futuro, a vivir en soledad, a tomar el control o miedo a morir y no poder terminar las cosas.
Las personas que tienen parkinson pueden llevar consigo un programa heredado de un antepasado, por lo tanto, hay que buscar si somos doble o Yacente de alguien que haya vivido historias similares a las narradas y hacer una carta de duelo.

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