Emociones que afectan al CORAZÓN


 

El corazón es el órgano principal del sistema circulatorio. Es un músculo que funciona sin que intervenga nuestra voluntad consciente, se manda a sí mismo, de hecho, el corazón puede latir sin cerebro.

Es como una “bomba” que hace impulsar enérgicamente la sangre a todos los rincones del cuerpo, no obstante, no está a nuestro alcance poder controlar la fuerza (palpitaciones) o la rapidez (arritmia, taquicardia).

Simbólicamente es considerado la “casa de la familia”, de los que llevan la misma sangre.

A nivel simbólico el corazón es considerado el centro del amor y se asocia a toda la gama de sentimientos, desde el afecto, la compasión y la ternura, hasta la aflicción, la pérdida y el miedo.

Hay muchas expresiones populares relacionadas con este tema:

-“Tener un gran corazón”, “dar algo de todo corazón”, (ser generoso);

-“No tener corazón”, “tener un corazón de piedra”, (ser insensible);

-“Partírsele a uno el corazón”, (sentir una gran pena);

-“Abrir uno el corazón a alguien”, “hablar con el corazón en la mano”, (sincerarse con alguien), etc.

Así pues, ¿qué nos trasmiten las enfermedades del corazón?

Las afecciones del corazón y del sistema circulatorio guardan relación con el modo cómo nos relacionamos y sentimos respecto de nosotros mismos, con si somos capaces de sentir amor y expresarlo a los demás.

También pueden asociarse con lo contrario, con la hostilidad y el rechazo.

Cuando presentamos un problema en el corazón significa que estamos viviendo un conflicto de desvalorización por no poder defender nuestro territorio (real o simbólico):

Casa, familia, pareja, hijos, trabajo, mascota, dinero, sueldo, amigos, etc.

Sístole auricular: Recibe la sangre – Es Femenina.

Sístole ventricular: Lanza la sangre – Es Masculina.

“Mi ex mujer se queda con la casa”. “Quiero volver a la casa de mi madre». «Dejo la puerta abierta para que mi madre pueda volver».

Un corazón grande indica la necesidad de ampliar la casa. “Necesitamos una casa mayor para acoger al bebé (por ejemplo)”.

Aurículas (femeninas): Lo que recibo en mi casa, en relación a la madre. Aurícula derecha: Recepción de la sangre sucia.

Conflicto con la recepción, los secretos, las malas jugadas y la madre. Aurícula izquierda: Recepción de sangre purificada. El padre quiere echarme de casa, mi madre me protege.

Ventrículos (masculinos): Expulsar o salir de casa, en relación al padre.

Ventrículo derecho: Necesidad de echar de casa las cosas sucias. No querer algo por considerarlo sucio.

Ventrículo izquierdo: Expulsión de los hijos del clan.

Miocarditis: Inflamación del miocardio, las paredes musculares del corazón. El sentido es mejorar el rendimiento del miocardio.

Si hay inflamación significa un mayor aporte de energía y nutrientes para un mejor rendimiento.

Conflicto de ira, rabia contenida en el hogar.

Desvalorización respecto a la eficiencia cardíaca.

Conflicto de territorio: “Me echan del territorio”.

Carditis: Conflicto de ira, rabia contenida en casa.

Hipertrofia cardíaca: consiste en un aumento del grosor del músculo cardíaco (miocardio) que conforma la pared ventricular.

Aumento del miocardio por una necesidad de gestionar mejor la sangre (lazos de sangre o familia) dentro del corazón (hogar, casa, territorio).

Necesidad de ampliar el hogar para cobijar mejor a la familia.

Conflicto de gran pena por haber sido expulsado del territorio familiar.

Lado derecho: Debo limpiar la familia.

Lado izquierdo: Debo proteger a la familia.

Arteria derecha: Conflicto de pérdida de territorio exterior.

Arteria izquierda: Conflicto de pérdida de territorio interior (conflicto de desamparo).

Espasmo muscular en las arterias coronarias: Conflicto de querer partir hacia el amado o amada, pero sin poder hacerlo debido a la pareja e hijos con los que convive.

Angina de pecho: Dolor opresivo situado en el área del esternón debido al insuficiente aporte de oxígeno a las células que forman el músculo del corazón.

El simbolismo del corazón es “la casa, el hogar”. Si perdemos “la casa” no hace falta tanto aporte de oxígeno o se reavivará el conflicto.

Se manifiesta cuando la persona ha sufrido un conflicto de pérdida de territorio (afectivo o profesional) o del “contenido” del territorio.

Como en el caso del infarto, pero no se enfrenta para tratar de resolverlo, más bien se adapta al conflicto.

He perdido algo que era mío.

Alguien me amenaza con quitarme algo que es mío.

Fase activa de un conflicto de territorio con incidencia en nuestro papel como “jefes”, “jefe secundario” o “asistente del jefe”.

En hombre diestro:

Conflicto de pérdida de territorio o del contenido del territorio: pareja que lo abandona, hijos que se van de la casa, pareja o hijos que mueren, etc.

En mujer zurda:

Conflicto sexual: Afecta a mujeres que se han quedado soltera, que no han mantenido relaciones sexuales o que no se han quedado embarazadas.

Pericardio: (membrana que protege al corazón).

Si tenemos afectado el pericardio, significa que estamos viviendo un conflicto de desvalorización porque vivimos con el miedo constante a un infarto o a que algún familiar sufra un infarto.

“Hay que tener mucho cuidado con el corazón”.

“Miedo a sufrir un ataque”.

Conflicto de miedo relacionado con el corazón propio o de los otros.

“No le diré nada a mi madre, seguro le causo un infarto”.

Conflicto de ataque a la integridad territorial. La identificación simbólica del corazón está relacionada con el hogar, la casa.

Conflicto de sentirse agredido dentro del territorio.

Pericarditis: puede estar relacionada con la entrada o salida de algún miembro de la familia de su casa (corazón).

Endocardio: Conflicto de desvalorización respecto al corazón. “Eso me arranca el corazón». “Me han roto el corazón”. “Es necesario que la vida de la familia fluya sin obstáculos”.

Válvulas cardíacas: Conflicto de impotencia en el hogar.

Esteónica: No deseo abrir la puerta de mi casa. Tanto para salir o para entrar dependiendo de la válvula. “Mi padre quiere retenerme en casa y yo quiero liberarme”.

Insuficiéncia: Conflicto de protección del hogar o la familia.

Válvulas aurículo-ventriculares (tricúspide y mitral): Conflicto de rechazo por parte de la madre. 

Válvulas ventrículo-arteriales (pulmonar y aórtica): Conflicto de rechazo por parte del padre. 

Válvula mitral: “Me siento desprotegida por mi pareja”. 

“Nunca está el macho cuando se le necesita”.

“No hay macho que dé la cara por mí”.

“No tengo quién me defienda”.

La mujer ha de asumir que la falta de un hombre a su lado no le va a hacer más débil y que podrá salir adelante sin pareja.

Estenosis mitral: Conflicto de Impotencia. Querer impedir que el macho se vaya, pero no se puede. No queremos que algo salga de casa, o no queremos que salga “demasiado”.

“Mi madre me impide llegar a mi padre” (en términos de salir del hogar). Prolapso de la válvula: Conflicto de territorio ligado a una separación y a presiones respecto el amor.

Por ejemplo, pierdo el territorio por tener que divorciarme de quien todavía quiero.

Falta de comunicación entre padre y madre. La madre echa al hijo de casa. El padre es echado de casa por la madre.

Insuficiencia mitral: “Mi padre me echa pero vuelvo gracias a mi madre”. Obligación del padre hacia mí, con oposición (quiero liberarme de esa obligación).

Ventrículos: “No tengo espacio en mi casa (corazón) para recibir a mi padre”.

Venas del corazón: Tener un problema en las venas coronarias expresa que estamos sufriendo o hemos sufrido una pérdida de territorio importante y específicamente en algún asunto «del corazón».

También puede indicar un conflicto biológico de frustración sexual, por ausencia de relaciones o por no pertenecer a ningún hombre sexualmente.

“Quiero eliminar (de mi pareja, de mi familia, vida…) todo lo impropio”.

“Me veo privado de contacto carnal”.

“Mi pareja me ha dejado”.

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