¿Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

¿CUAL ES LA TERAPIA PERFECTA?

En el momento actual existen mil y una terapias. Desde las más antiguas como el Ayurveda o la Acupuntura, a las más nuevas como la medicina alopática (medicamentos, cirugía) la bioenergética, la técnica para la liberación emocional (E.F.T.) los masajes, el Reiki, los cristales, la homeopatía, la osteopatía, la reflexología, etc., cada una de ellas nos habla de las maravillas que puede hacer sobre nuestra salud. Se oyen por doquier relatos espectaculares acerca de ésta o aquella sanación, por cuanto las técnicas curativas existentes son innumerables.
¿Cuál elegir? ¿Supone realmente alguna diferencia cuál de las diversas técnicas terapéuticas se elige para trabajar con ella? ¿Hay alguna que podamos considerar la terapia perfecta?
Hay métodos que parecen ser sólo efectivo en determinadas personas y no en otras; la terapia perfecta para mi puede no serlo para otra persona. Por eso es muy importante que aprendamos a discriminar, porque en la actualidad hay muchas personas dispuestas a ayudarnos, a hacer cosas por nosotros y nos ofrecen técnicas y métodos que rayan en lo “milagroso”.
¿Acaso no es la fe en la técnica, la fe en el terapeuta y la fe en uno mismo lo que determina esa diferencia? Cada cuál debe elegir la terapia con la que se vea más compatible, y en la que deposite por tanto una mayor confianza.
Desde mi manera de ver, para cada enfermo, la terapia perfecta será aquella que le ha ayudado a resolver el problema que le afectaba.
Entre todas las técnicas existentes, algunas nos ayudarán a relajarnos, otras a disminuir la tensión o a aliviar nuestro dolor, o tal vez, algunas nos abran la puerta para profundizar más en nuestro interior; pero ninguna de ellas puede conseguir sanarnos por sí sola. Lo que sí está claro es que las diversas técnicas pueden ayudarnos a derribar las barreras que nos impiden curarnos y pueden servir para estimular el propio deseo de sanar. En definitiva, pueden contribuir a crear el entorno propicio para contactar con nuestra propia energía curativa; pero siempre es el propio cuerpo, a través de la Conciencia, el que llevará a cabo la sanación, no la terapia. La sanación no es una gracia que nos viene desde fuera, sino que es una facultad que todos poseemos en el interior para uso personal. De la misma forma que nadie puede caminar, respirar o comer por nosotros, tampoco nadie tiene el poder de curarnos. Nadie puede hacer esto en nuestro lugar, nosotros somos los únicos que podemos controlar nuestros deseos egoístas, nuestra confusión o desesperanza, nuestra inconsciencia. Trascender una enfermedad es algo que solo puede hacer quien está enfermo, porque es el único capaz de realizar los cambios necesarios para alcanzar la verdad superior relativa a esa misma enfermedad y elevarse por encima del conflicto y del nivel de desequilibrio que produce hasta un nivel superior de paz y equilibrio. La comprensión es la única herramienta que aporta solución a nuestros problemas y facilita el cambio necesario a nuestras vidas. Sanarse es ante todo comprenderse. Da igual el método, la técnica o la terapia, sin el elemento de la comprensión no es posible sanación alguna.

Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. cómo siempre estás en un escalón mas arriba del común de las personas..
    alertándonos para dónde tenemos que dirigir nuestra mirada…

    gracias por dejar tus palabras en mi casa,algún día te contaré cómo se fué desarrollando toda esta historia..

    un fuerte abrazo desde el corazón para tí y tu esposa

  2. ¡Qué interesante y cuán cierto lo escrito! No es la omnipotencia de "todo depende de mi". Aceptando nuestras limitaciones y debilidades, buscamos diversos caminos para alcanzar el equilibrio y la paz.
    Qué verdad lo de la comprensión. Es como dice Adrisol, cada luz que aclara alguna oscuridad, pareciera un peldaño que nos eleva al autoconocimiento.
    Un palcer haber encontrado este blog.
    Mil saludos

  3. Saludos Joman.
    Hace algún tiempo que no comento en tu blogs. No creas que me he olvidado de el, solo estoy un poquito liado y ando escaso de tiempo.
    Interesante entrada esta que compartes. Como siempre aprendiendo cosas nuevas contigo.
    Un abrazo amigo, continuo leyendo todo lo atrasado.

  4. Gracias Joman por ser parte del camino. El cuerpo es nuestro gran aliado, escucharlo es conocernos.
    …"Sanarse es ante todo comprenderse"…
    Abrazo de luz, Mirta

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