Origen emocional de la DIABETES

La diabetes expresa un conflicto emocional de resistencia (aguantar o soportar una situación o una persona durante mucho tiempo) y de preparación para el combate. 

La persona está frecuentemente ante un peligro y por tanto tiene que estar lista para el combate, como para la huida, teniendo el azúcar listo en la sangre para que sea utilizado por los músculos cuando se dé algunas de esas dos opciones.

“Debo resistir porque hay un peligro”. 

“Me resisto a actuar”.

“Tengo miedo pasar a la acción”.

“Me lo pienso todo tanto que al final no hago nada”.

El paciente está listo para la acción, pero no pasa a realizar el acto.

Conflicto de miedo más resistencia a la mirada de alguien o de algo que nos produce temor, rechazo, contrariedad, injusticia, etc.

Miedo a que nos ocurra algo a lo que querríamos poder resistirnos (a una intervención quirúrgica, a un aborto, a sentirnos empujado a hacer algo horrible, a vernos obligado a hacer algo en contra de nuestra voluntad, etc.).

¿A qué se resiste ?

Al disgusto, a la contrariedad permanente, a lo repugnante, a lo injusto, al rechazo (como ocurre a los inmigrantes), al desempleo, a la quiebra de un negocio, a la violencia, al amor no correspondido, etc.

Es frecuente encontrar, en algunos diabéticos,  la sensación de ser vigilados y perseguidos, ya sea porque eso está ocurriendo en realidad o porque se imaginan que eso sucede.

Hay diabéticos que, inconscientemente, se hacen obesos para crearse una protección ante las agresiones que está recibiendo o recibió, o para no ser objeto de deseo, por el maltrato sexual o la  violación sufrida:

“Mejor pongo feo mi cuerpo para que los otros no me deseen y no me violen… me resisto”.

Por otra parte la palabra diabetes viene del griego: dia: “a través”, betes: “correr”: “correr a través de”: haciendo alusión a la abundante orina que se produce en el diabético, arrastrada por el azúcar.

Pero, su otro significado es: día: “cortado en dos”. Beth: “casa”: “la casa está dividida en dos”, se ha producido un conflicto de separación en la familia:

“Resisto a la separación y al rechazo que me hacen, es injusto”.

“Me siento excluido afectivamente, separado de la casa (trabajo, familia, etc.)”.

“Es injusto, yo estoy en el exterior y la dulzura está en el interior”.

“Es repugnante lo que me han hecho, los otros se quedan en casa».

 “Mi cuerpo es mi casa. Mi país y mi tierra es una extensión de mi cuerpo. Cuando otras personas entran en mi casa, no me toleran o no los tolero, me aíslo o me aíslan. Entonces: RESISTO”.

“Mi pareja ya no me quiere, pero yo me resisto a dejarla”.

“Me excluyeron de la herencia”.

Conflicto de ¡se acabó la dulzura!

La insulina es la llave que abre la célula para que penetre el azúcar. Simbólicamente representa a la autoridad. Una persona dependiente de la insulina es una persona que depende de la autoridad.

Problema activo de resistencia a la autoridad abusiva que hace cosas repugnantes.

Existe cierta noción de impotencia muscular o psíquica puesto que hay un enfrentamiento con una autoridad (país, policía, padre…) al que “me resisto”.

Si no logro mi autonomía y seguridad en mí mismo puedo desencadenar la diabetes.

“Quiero dulzura pero recibo tortura”.

“Me enfrento a la autoridad, no puedo resistirme”.

El azúcar simboliza la dulzura, la ternura, el amor.

“La ternura es peligrosa para mí”.

“No quiero que entre el amor dentro de mí”.

“El amor es tóxico, peligroso (han podido sufrir tocamientos sexuales, o experiencias con familiares que te quieren, pero que te maltratan física o psicológicamente, etc.)”.

Diabetes insípida (Eliminar líquido peligroso): En una situación de supervivencia ligada a la madre (o parte femenina).

Hay que deshacerse de un “veneno” real o simbólico inoculado en nosotros (palabras muy duras que manchan en una memoria o conflicto de clan).

Se relaciona también con una tristeza profunda que se produce después de un acontecimiento en el cual sintió rencor contra la vida.

(Por ejemplo, tras perder a la pareja, perder dinero, perder a un hijo, perder una casa).

Es una persona que generalmente tuvo una infancia difícil con los padres o al menos con alguno de ellos.

Puede tratarse de un progenitor que se mostraba con excesiva autoridad (exceso de reglas y de normas) y, en consecuencia, falto de dulzura. Rechazaba todas sus ideas o deseos y tenía que actuar conforme a lo que él le ordenaba.

Estas vivencias le han provocado un enorme rencor y, sobre todo, le ha dolido mucho el hecho de no haber sido reconocido.

Semejantes experiencias carentes de cariño, de ternura, determinaron                                                                                                        un carácter triste y amargado que en ocasiones ocultan detrás de un sentido del humor exagerado.

Tienen un afán no reconocido de realización amorosa.

Le cuesta mucho entregarse, es incapaz de aceptar, de asimilar y de abrirse al placer y al amor, porque no se creen merecedores.

Puede llegar a pensar que no le quiere nadie, lo que podría dar origen a la ira y el resentimiento.

Le gustaría recibir amor, pero no se permite mostrar su necesidad, no se atreve a buscarlo activamente:

“No, gracias, no debo tomar azúcar”.

El amor y lo dulce tienen una estrecha relación.

Es posible que se esté ahogando en un mar de dulzor, convencido de que es incapaz de aprovechar la menor parte del azúcar que contiene.

No se sienten valorados ni apreciados. Son personas muy emotivas, trabajadoras y serviciales, pero con muchas expectativas: siempre están esperando algo a cambio de lo que hacen; dar esperando recibir.

Albergan muchos deseos y no solo para sí misma, sino también para sus seres queridos.

Sin embargo pueden ponerse muy celosos cuando alguien posee más que ellos o sentirse culpable, si lo que desea para los demás no se manifiesta.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual: 
Imagen: ocu.org

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. María Elena Prado Inchaustegui

    Hola Joman
    Te quiero consultar en el caso de la pre diabetes
    Como combatirlo o curarlo
    También en caso del asma de los ahogos y tos frecuentes de la nada Hasta ahogarme
    Por favor espero su respuesta gracias

    1. jomanromero

      Hola María Elena, la diabetes no hay que combatirla, además de que sería una actitud de autorechazo, precisamente esa actitud de querer luchar, combatir, etc. es una de las circunstancias que la provoca. La diabetes hay que comprenderla, hemos de descubrir cual es el mensaje que nos quiere transmitir, que no es otro que el que prestemos más atención a nuestros sentimientos amorosos y, por lo tanto, dejemos de guiarnos menos por los pensamientos y cambiar nuestra percepción de la vida.
      En cuanto a los otros síntomas, asma, tos, etc. aquí, en esta web, en la barra lateral, los encontrarás todos y podrás informarte.
      No obstante, si por algún motivo, no puedes afrontar ese camino por ti misma y necesitas ayuda, no dudes en solicitarla, presencial o por Skype, en este correo: jomanromerolopez@gmail.com
      ¡Que te vaya bien!
      Saludos cordiales

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