Emociones que afectan a los RIÑONES


Los riñones son los órganos encargados de eliminar los desechos nitrogenados de la sangre (urea, ácido úrico, etc.).

También participan de forma activa en la evacuación de sustancias extrañas introducidas en el organismo (medicamentos, sustancias tóxicas absorbidas con los alimentos etc.)

Mantienen el equilibrio ácido-base y el pH sanguíneo.

Forman algunas hormonas, en especial la renina, que interviene en el mantenimiento de la tensión arterial.

Por último y, especialmente, regulan todo lo que en el organismo tiene relación con los líquidos, por lo cual uno de sus mensajes señala una falta de equilibrio en el plano emocional.

El riñón es el órgano “portador” de las estructuras fundamentales de la persona.

En ellos  se refleja la vitalidad, la energía (física y sexual), los miedos. Nos hablan de nuestra capacidad para mantenernos de pie, “tener unos riñones sólidos”, para hacer frente a las presiones de la vida y para encontrar el equilibrio y la sensatez.

También para saber elegir y tomar las decisiones oportunas, para encontrar la estabilidad en la vida y las relaciones.

Muy a menudo vinculado al padre, nuestro primer referente.

Para los chinos el riñón está relacionado con los antepasados, con la energía ancestral.

Cuando presentamos cualquier síntoma relacionado con los riñones, nos indica que estamos viviendo un conflicto de miedo a perder, miedo a no sentirnos parte de algo, familia. 

Hablando de manera general, los riñones representan la convivencia que tenemos con otras personas y la manera en que nos comunicamos con ellos.

Si vivimos alguna situación con alguien que para nosotros significa «un problema», nos dolerán los riñones. Todo conflicto con semejantes, puede ocasionarnos dolor.

Túbulos colectores: Cuando presentamos cualquier síntoma relacionado con los túbulos colectores, quiere decir que estamos viviendo un conflicto de “pérdida total”, enfocada a lo material o a lo sentimental.

Mi vida se ha derrumbado: Es posible que haya experimentado la pérdida de mis medios de existencia, por ejemplo: mi negocio se vino abajo o mi casa se inundó o se incendió y lo perdí todo.

“Todo se viene abajo”

Tal vez por sentirme abandonado, por haber perdido mis raíces, mis referentes o valores más profundos.

Por ejemplo, tras una situación de separación brusca, de divorcio, porque el padre sea vuelto alcohólico o ha fallecido, etc.

Conflicto de lucha por la existencia. “La vida es demasiado dura, esto es demasiado, esto no es vida”. “Ya no tengo a nadie”.

Conflicto de encontrarme bruscamente enfrentado a un vacio social, familiar, etc.

Esto le suele ocurrir a los inmigrantes, refugiados o en situaciones de guerra, inundaciones, etc. “La tierra se hunde bajo mis pies”.

Miedo existencial. Inquietud por el futuro.

Parénquima renal (nefronas):

Si aparece algún síntoma relacionado con el parénquima renal (nefronas), significa que estamos viviendo un conflicto literal con «agua» (real) u otro líquido y, siempre unido a un sentimiento de “derrumbamiento”.

Por ejemplo: estuve a punto de ahogarme o mi casa se inundó. Sentimiento de “yo no valgo nada”.

Conflicto de miedo a un líquido o relacionado con algún lugar en el que había líquido (lluvia, inundaciones, ahogamiento, resbalón, hielo, leche, alcohol, quimioterapia, orina, etc.)

Glomérulo, insuficiencia renal crónica: Se fundamenta en un problema conductual del carácter.

El doctor Salomon Sellam le denomina conversión repetitiva mínima, CRM.

Se trata de un pequeño conflicto vivido de manera amplificada, durante un tiempo prolongado la persona se enfrenta con elecciones diarias:

¿Es bueno para mí o no es bueno? ¿Está bien o está mal? “Tengo que elegir entre lo bueno y lo malo”. “Siempre dudo de mi”. ¿Qué pinto yo en esta vida?

El individuo se pasa el día teniendo que elegir entre una cosa o su opuesto y se convierte en su drama particular.

Es un conflicto que está viviendo día tras día y que lo va estructurando hasta que ya su psique no puede más con él.

La pregunta clave a nivel psicosomático es: ¿Es vital para mí preocuparme tanto por el dinero hasta el extremo de afectarme el riñón?  ¿Es tan importante o relevante?

Conflicto en el que nos es imposible marcar el territorio. He perdido mis raíces, estoy “fuera de mi elemento”, este no es el lugar en el que yo quiero estar. “No tengo mi territorio”.

Albuminuria: Eliminación, pérdida del equilibrio interno.

Dejamos escapar algo importante para nuestro equilibrio (referencias y referentes), y lo hacemos delante de nuestras narices aunque no queremos verlo.

“No logré posicionarme de manera razonable y valedera respecto a mis grandes aspiraciones y/o valores en el clan familiar”.

Hipertensión arterial: Se manifiesta tras un conflicto relacionado con un líquido unido a un conflicto de injusticia.

“Estoy decepcionado del amor y por lo tanto cierro mi corazón”.

Cáliz renal: Conflicto de marcaje de territorio distante o proyecto de marcar un territorio lejano.

Cáncer de riñón: Cuando se manifiesta un cáncer de riñón, necesariamente hemos vivido un conflicto muy fuerte en relación a «sentirnos incapaz de marcar interiormente nuestro territorio» o bien relacionado a «no saber de qué lado debemos ponernos».

Puede desencadenarse después de una situación de miedo profundo tras un conflicto existencial de abandono, decepción o traición.

Por ejemplo: mi pareja jamás ha llegado a amarme igual que yo a ella, nunca la he podido sentir “mía”.

Mi hermano me exige que le apoye en un juicio en contra de nuestro padre, pero yo no puedo hacerle esto a mi padre.

O tras un conflicto de auto-devaluación en la que el agua o un líquido (hielo, leche, aceite, orina, alcohol, petróleo, etc.), se encuentra presente en el momento del drama.

Conflicto de pérdida por inundación, por bombardeo, por lluvias, etc.

Conflicto existencial: “lo he perdido todo”.

Las personas que presentan problemas en el riñón demuestran una falta de discernimiento o una incapacidad para tomar decisiones ante sus necesidades.

Se sienten incapaces e incluso impotentes, ya sea en lo que se proponen o con relación a otras personas.

A menudo se trata de individuos emotivos que se preocupan en exceso por los otros.

Tienen tendencia a idealizar una situación o a una persona y se frustran cuando sus expectativas no son satisfechas.

En el fondo padecen una necesidad imperiosa de ser reconocidos, especialmente por su familia.

Sienten la necesidad de caer bien a todos. Sin embargo critican fácilmente a los demás o a las situaciones, acusándolos de injustos.

“Siempre reacciono como un niño”.

“Siento vergüenza todo el tiempo. Todos me critican”.

En resumen, el riñón es el centro de nuestros miedos más profundos, pero hay una diferencia que lo distingue de otros órganos:

En el riñón, los conflictos por lo general son «repetitivos» (conversión repetitiva mínima), cuando aparece algún síntoma es porque llevamos mucho tiempo soportando los mismos conflictos.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

Es importante que dejemos de creer que no podemos enfrentarnos, como las demás personas, a las situaciones difíciles que se nos presentan en nuestra vida.

Debemos dejar de pensar que la vida es injusta, ya que ésta conducta nos aleja y nos impide conectarnos con nuestro poder interior.

También es necesario que renunciemos a compararnos con los otros y que abandonemos nuestra tendencia a criticar a las demás personas.

Para ello, es importante que aprendamos a ver las cosas y a las personas tal como son, sin juzgarlas, sin idealizarlas, ni hacernos falsas expectativas. 

Hemos de procurar parar la intensa actividad mental, para lograr un equilibrio que nos permita lograr la ecuanimidad y el discernimiento necesario para enfrentar cualquier situación que se nos presente en la vida.

 “Siempre tomo las decisiones correctas y, si fuera necesario, tengo la capacidad para cambiarlas”.

“Me amo y me apruebo”.

 
 
 
Imagen: ecoticias.com
 
 

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