Origen emocional de la inflamación de los GANGLIOS LINFÁTICOS

 
Son pequeños abultamientos que se encuentran distribuidos por todo el sistema linfático. Intervienen en la defensa del organismo contra las infecciones.
Simbólicamente se les puede considerar como las “comisarías del cuerpo”.

La adenopatía (hinchazón de un ganglio) aparece después de una reacción emocional violenta que hemos retenido. Nos hemos sentido atacados y tenemos la sensación de no poder o no saber defendernos.

Se trata de una acumulación de disgustos provocados por una persona o una situación, que no hemos expresado.
“Me siento atacado, acorralado, en una esquina”.
“Necesito defenderme, me tengo que proteger de una cosa extraña”.
Los ganglios pueden indicar una desvalorización personal, acompañada de una sensación de angustia, por no sentirse hábil y abierto en sus relaciones.
Linfocitos: Conflicto de miedo anticipativo. En cada zona tenemos el conflicto de protección de esa zona sumado a su simbolismo:
Ingle: Angustia por la región inguinal.
Axila izquierda (en personas diestras): Conflicto de desvalorización en el sentido más amplio.
Conflicto de madre (o padre)/hijo, en relación a ser un mal progenitor. “Soy una mala madre”.
Asimismo, nos habla de una incapacidad de lucha a causa de una herida grande y sangrante. 
O puede hacer referencia a una transfusión sanguínea (el inconsciente no distingue entre la sangre que se escapa por una hemorragia o por una transfusión). 
Axila derecha (en personas diestras): Conflicto relacionado con la pareja. Es un/a mal compañero/a, vemos una amenaza.
También conflicto de haber sido arrojado fuera del camino, haber elegido el camino equivocado o haber apostado por el caballo equivocado.
En personas zurdas se trataría de los mismos conflictos pero al contrario.

Ganglios nobles (ganglios del cuello): Conflicto de miedo a la enfermedad o a una amenaza (tener el cuchillo en el cuello).

Conflicto de miedo masculino al ataque frontal, donde hay gran dificultad para afrontar el peligro que se presenta.
Persona Diestra:
Miedo a lo que viene de mi cuerpo.
Vivido en femenino (mujer u hombre zurdo) sería un conflicto de miedo impotente ante una urgencia, sin tener derecho a defenderse del ataque.
«Tengo miedo de lo que viene de mi cuerpo» (Mordeduras de animales, etc.)
Conflicto real o simbólico en relación a «no poder apoyarnos sobre nuestro cuerpo, no poder contar con él».
Simbólicamente podría tratarse del “cuerpo médico, policía, bomberos, etc.”.
«No puedo apoyarme sobre mi cuerpo».
«Yo no puedo contar con mi cuerpo».
 Persona Zurda:
«No tengo derecho a defenderme».
«Yo no acepto / no soporto mi cuerpo».
«Me han dicho algo insoportable».
Por identificación: «El ser que quiero y que tengo que proteger está enfermo, y eso es peor que si yo mismo estuviera enfermo».
Ganglios mononucleosis: Conflicto de miedo frontal al ataque inminente, enfrentamiento.
Timo: Glándula principal del sistema inmunológico.

Sensación de ser atacado por la vida. «Desean hacerme daño».

Linfoma no-Hodgkin: Puede aparecer en ganglios linfáticos, hígado o médula ósea. Se trata de la fase de reparación de un conflicto de conductos faríngeos.
Cuando aparece este tipo de linfoma me indica que he vivido, durante mi último año, un fuerte miedo frontal que me ha desvalorizado totalmente. Pánico y terror a algo o alguien.
Es tal mi desvalorización que me muero de miedo.
Miedo frontal a la enfermedad.
Miedo a salir de donde nos sentimos protegidos para afrontar una lucha. Es muy importante analizar el órgano afectado.
Linfoma de Burkitt o leucemia de células de Burkitt: Afecta principalmente a gente muy joven.

Nos habla de un conflicto de desvalorización con culpabilidad y desesperación en el plano amoroso y sexual.

“Inseguridad relacionada al miedo afectivo”.
También puede tratarse de un conflicto de dificultad para enfrentarme a una situación que conlleva secretos.
Sarcoidosis: Auto desvalorización. Estamos bajos de defensa, es decir, no nos sentimos fuertes, seguros de nosotros mismos, faltos de confianza.
Conflicto de desvalorización en el ataque y la defensa, a veces por no saber qué importancia tiene cada cosa o si debo atacar o defender. Relacionado con juicios, disputas familiares, con la pareja, amigos, etc. No lo tengo claro, ¿debo defenderme? ¿tengo que atacar?
Me siento mal porque creo que fui muy duro, grosero y me siento mal, me arrepiento.
Conflicto sexual ligado a ataques y defensas.

Conflicto relacionado con «asuntos carnales» de abuso o violación.

«No puedo olvidar que abusé de esa persona, física, emocional o sexualmente» Me arrepiento, lo hice muy mal.
«Nunca pude defenderme para no ser abusada, violada, golpeada»
«Me quedé con ganas de atacarle, pero no fui capaz» 
Connotaciones de asco y miedo a la muerte.
Buscaremos vivencias con «carne» que nos han dado miedo o asco.
«Vi una película o vi fotos de muertes, accidentes, enfermedades graves y sentí mucho miedo. Yo no quiero morir así»
Si yo no he experimentado nada de esto he de buscar en mi árbol genealógico para averiguar si algún doble mío me ha transmitido algún programa de salvación del clan.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:¿Contra qué contra quién necesitas defenderte con tanta vehemencia? ¿Cuál es el enemigo?

Debes dejar de ser ya el pobrecito de la familia, el débil, la víctima.

Perdónate o perdona por lo que ocurrió en el pasado y emprende una nueva vida basada en la confianza y en la seguridad en ti mismo, en el amor.
Es posible que la lucha sea contra ti mismo. Hay una parte de tu ser que no admites, que no aceptas, ¿puede tratarse de tu falta de valor?
Empieza por reconocer e integrar ésta parte dentro de tu Ser.
Necesitas tomar conciencia que es imposible controlar todas las situaciones y a todas las personas.

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Imagen:mejorconsalud.com

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