Origen emocional de la MIOPÍA

 

Defecto de la vista que sólo permite ver con claridad lo que está cerca y es incapaz de enfocar y de percibir  los objetos lejanos.

Si la que está afectada es la retina, significa que vivo con temor a un peligro que se acerca (puede ser real o simbólico), un peligro que siento que viene de atrás, está ahí y no lo puedo ver y, por lo tanto, tengo que vigilar de cerca, estar muy presente, porque el peligro puede aparecer en cualquier momento.

El peligro puede ser mi padre, mi madre, un profesor, etc. Debo buscar en mi infancia experiencias de miedos cercanos como gritos, actos violentos en el hogar donde yo tenía miedo a que me golpearan, etc.

En la actualidad este miedo se puede reactivar cuando siento temor a que alguien se aproxime por detrás y no pueda verlo. Por ejemplo, estoy con una amiga y tengo pavor de que mi novia me vea.

El sentido biológico es para crear un mundo pequeño, seguro y perfecto”, es decir, “quiero ver de cerca para sentirme seguro”.

“Me siento en peligro por alguna situación que me rodea”,

“Debo tener buen ojo”,

“Me gustaría tenerlo dentro de mi pequeño radio visual“.

Por ejemplo: Un niño que su madre le golpea en el trasero con una zapatilla cuando le desobedece.

Cuando está afectado el músculo ciliar, el conflicto está relacionado con un miedo o peligro de que algo malo puede suceder o  venir a cambiar mi felicidad y tranquilidad, mi presente, del que si disfruto.

El peligro está lejos y no quiero mirar o no quiero ver algo o alguien en la lejanía por miedo.

Vivo con temor a un peligro que se acerca, no quiero ver como mi pareja se va, no quiero ver como mis padres se separan.

“No soporto que alguien querido se haya ido lejos”

De manera inconsciente solo quiero ver de cerca para sentirme seguro.

“Tengo que ver lo que hay cerca, no quiero ver lo que está lejos”,

“Pensar en el futuro me molesta”,

“No soporto que alguien querido se haya ido lejos”,

“No quiero ver lo que viene”, “Huyo de lo que podría pasar”, Me niego a ver, aceptar, tolerar, comprender, lo que está más lejos. “Huyo de lo que podría pasar”

Cuando se presenta en la adolescencia: No quiero ver ese futuro porque puede ser peligroso.

Es normal que los jóvenes tengan miedo a enfrentarse al mundo real, a responsabilizarse, a trabajar, en definitiva, a vivir como adultos.

Fuerte subjetividad e introversión. “No ver más allá de la propia nariz”.

El afectado lo ve todo desde su punto de vista y pueden molestarse ante las opiniones de los demás, cuando son diferentes a las suyas.

Suele preocuparse mucho por sí mismo en comparación con su interés por los demás, vive preguntándose si debería ser más sociable y preocuparse por los otros, como hacen otras personas.

Puede afrontar la realidad inmediata y la vida cotidiana con gran facilidad, sin embargo, le resulta difícil prever nuevas posibilidades, nuevas alternativas, concebir una visión del futuro.

 

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