Origen emocional de la SORDERA: «No me molesten»


Pérdida parcial o total de la capacidad auditiva.

Puede ser unilateral (un solo oído) o bilateral (los dos oídos).

Conflicto de contacto y separación a nivel auditivo. Haber sufrido una agresión fuerte, por algo que me dijeron o que me dicen.

“Yo me siento agredido por algo que me dicen”.
Desvalorización por haber escuchado algo que “no puedo creer” haber escuchado y que no quiero volver a escuchar.
En ocasiones, se manifiesta tras haber sufrido un trauma grande a causa de un ruido muy fuerte.
Rechazo, terquedad, aislamiento, “no me molesten”.
Transgeneracional: buscar coincidencias en el árbol familiar (dobles, fantasmas…) en que hubo un conflicto relacionado con palabras o secretos.
Oído derecho: Querer atrapar el bocado auditivo. “No oigo algo que desearía oír”, (deseo contrariado).
Oído izquierdo: Querer sacar un bocado tóxico. “Oigo algo que no deseo oír”, (acción contrariada).
¿Qué es lo que no queremos escuchar?
Sobre todo aquello que puede afectar y hacer tambalear el tipo de vida que llevamos, pues no queremos cambiar.

Preferimos cerrarnos a los consejos de los demás y sólo obrar a nuestro antojo.

Se trata de personas que siempre viven a la defensiva y no soportan oír críticas.
Debo aceptar que escuchar es una bendición y agradecerlo.
He de comprender que escuchar puede ayudarme más que molestarme.
Debo amarme y aprender a expresar mis verdaderos sentimientos.
 

Imagen: blog.beltone.es

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