Origen emocional de las CATARATAS

Esta afección ocular se manifiesta por una pérdida de transparencia (opacidad total o parcial) en el cristalino del ojo.

La persona tiene la impresión de que hay un velo que cubre al ojo y por consiguiente, tiene una percepción velada de lo que ocurre a su alrededor.

La pérdida de vista implica una supresión de energía procedente del ojo…, un deseo interior de no ver lo que hay delante.

Las cataratas aparecen cuando el ambiente que nos rodea, ciudad, casa, vida personal, familia, etc., no son lo que nosotros quisiéramos.

Por lo tanto, no nos gusta «verlo».

Conflicto de no acomodarme a lo que veo.

“Me niego a ver lo que hay delante de mis ojos, pero en cambio lo veo”.

“Veo lo que no quiero ver”

“No quiero ver lo que me sucede”

“Miedo a ver algo que viene por detrás”

En personas de edad avanzada, que son las más propensas a padecer esta afección, suele estar vinculada a un temor creciente a envejecer, miedo al futuro.

“No quiero ver que mis hijos no quieran verme”

“No puedo creer que no me quieran”

O también pueden producirse como consecuencia de una antigua cólera no resuelta.

El enfermo ha podido sufrir un trauma que le ha causado mucho miedo y se siente incapaz de mirar hacia adelante con alegría.

Suele tratarse de individuos que no saben poner en tela de juicio la propia posición, desean tener siempre la razón, ya que consideran inamovible su punto de vista.

Esta actitud hace que sus ojos también se solidifiquen y acaben por perder su capacidad de ver con “claridad”.

“No quiero ver este mundo”

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

¿Qué tenemos miedo a perder?

¿Tenemos miedo a que algo termine?

¿Quizá nos tapamos los ojos para no ver nuestro fracaso?

Debemos dejar de dañar nuestros ojos por circunstancias que no podemos cambiar.

Necesitamos ser optimistas y aprender a encontrar la alegría en nuestra vida.

Deseo conocer más acerca del origen emocional de esta enfermedad

Imagen: encolombia.com

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