Origen emocional del V. PAPILOMA HUMANO

El virus del papiloma humano (VPH), se trata de más de 100 tipos de virus que pueden afectar a la piel y a las mucosas. 

Representan una de las infecciones de transmisión sexual más comunes.

La mayoría de los tipos no causa ningún síntoma visible,  por lo que la mayoría de personas infectadas desconocen que lo están, otros producen verrugas o condilomas.

El VPH se trasmite siempre a través del contacto de la piel y  en el caso de los virus que afectan a la zona urogenital, a través de relaciones sexuales.

El sentido biológico de este virus o de cualquier otro, es el de reconstruir la pérdida de tejido en el conflicto de cuello de útero o de pene.

Si persiste y aumenta los síntomas es que no se supera la fase de curación y el conflicto sigue activo.

Condiloma: Me indica que estoy viviendo una relación amorosa que no me conviene. Mi pareja me engaña, me miente, no me ama, etc.

De alguna manera, me siento doblegada, sometida, vigilada y eso no me hace feliz.

El virus es la excusa ideal para evitar que yo vuelva a tener relaciones sexuales con esa persona.

Si afecta a la zona de la vagina, el pene y el ano: Problema de separación: “no estoy en contacto con mi pareja”.

En el cuello del útero: “conflicto de frustración sexual, vivida como sucia”.

Conflicto de pérdida de territorio, de la posibilidad de copular.

Si aparecen verrugas: Conflicto de separación puntual.

Sensación de mancha: sentirme sucio, manchado en mi honor.

Puede darse también la “noción de desecho”, en el sentido de deshacerme de algo que ya no me sirve.

O la “necesidad de protegerme de un contacto agresivo”.

Incapacidad de adaptación con respecto a la situación de la pareja.

Deberé revisar la relación con mi padre o dobles de mi padre (pareja, madre, hermano, jefe).

En mi árbol genealógico he de buscar a todos mis dobles, así como a los dobles de mi padre y analizar qué situaciones de pareja vivieron.

También he de revisar si ha habido historias de: infidelidades, hijos fuera del matrimonio, padres castrantes, (reales o simbólicos)  o miedo a tener hijos, etc.

Por supuesto, siempre hemos de tener en cuenta la parte afectada, para poder interpretar su significado.

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Imagen: compartefelicidad.com

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