Origen emocional de la ESCLEROSIS MÚLTIPLE.

 
Es una enfermedad que afecta al polo femenino, al aspecto sensible de la persona y suele aparecer entre los 20 y 40 años.
El enfermo ha tenido una experiencia (en la mayoría de los casos se trata del progenitor del mismo sexo) en la que se ha podido sentir traicionado, bloqueado (bloqueo de fidelidad familiar) y con la que ha sufrido enormemente y la que se niega a aceptar y a perdonar.
La esclerosis puede aparecer entre seis y doce meses tras el shock.
El sentido biológico de la esclerosis es el de impedir el movimiento.
Conflicto de gran miedo con desvalorización en relación al movimiento. Miedo a caer y no poder levantarse, con gran importancia al miedo en la orientación hacia abajo, o la fuerza de la gravedad.
En un contexto de obligación o prohibición importante (autoridad, órdenes) que no podemos cumplir por miedo a morir.
En todos los casos encontraremos la desvalorización, la culpabilidad, contrariedades en el movimiento, frecuentemente en la verticalidad. 

Puede hacer referencia a una caída real, literal, como caer de un edificio, torre, avión, etc. o simbólica, caer de categoría en el trabajo, en la empresa, la caída de un proyecto, etc. y no poder volver de nuevo al lugar en el que se encontraba. 

“No puedo levantarme” 
“No puedo hacer reflotar mi negocio” 
“He caído tan bajo, que no podré recuperar mi anterior posición” ¿Cómo puedo yo caer tan bajo?
Conflicto de motricidad + Conflicto de miedo. Desvalorización por querer realizar un movimiento y no poder hacerlo.
“En mi familia, no me está permitido tener proyectos de irme, no me dejan ser”.
“Está prohibido crecer, debo seguir siendo el niño de papá o mamá”.
“No puedo opinar, no puedo participar, no puedo decidir, no soy maduro”.
“Soy los brazos, piernas, etc. de mi madre o padre, sólo satisfago sus proyectos”.
“Yo no me puedo mover, porque si me muevo el clan perece o se pone enfermo”.
“Si me muevo, me muero, pero si no me muevo, también me muero”. 
“Quiero estar aquí, pero también quiero estar allá”.
“Si me voy de la casa, estoy en peligro”.  

Miedo a que alguien se vaya de mi lado y yo pueda caer. Desea que alguien se haga cargo de ella, pero se esfuerza por no parecer dependiente.

“Una parte de mi quiere curarse y la otra no”
“No quiero curarme para que alguien siga a mi lado”
¿Qué pasaría si me curo?
El individuo que tiene este síntoma es del tipo de persona que quiere que todo sea perfecto y, debido a ello, se exige mucho a sí mismo. Quiere complacer a cualquier precio.
Pero como no puede satisfacer por sí sola este ideal poco realista, se vuelve incapacitada, para así tener una excusa, por no haber logrado la vida perfecta que deseaba.
Como consecuencia se siente profundamente una víctima e inconscientemente inhibe su capacidad de actuar, de moverse (conflicto de motricidad) y de sentir para no sufrir, con lo que pierde toda suavidad que le impide adaptarse a una persona o a una situación, cortando  su relación con el mundo exterior.
En hombres diestros o mujeres zurdas: “Quiero ir al exterior, no puedo o no me dejan”
En hombres zurdos y mujeres diestras: “No quiero salir y me obligan”.
Si la parálisis afecta a la parte derecha: “Me obligan a moverme”.
Si afecta a la izquierda: “Quiero moverme y no me dejan”.
Proyecto Sentido: Identificación con los deseos de mamá (satisfacer el proyecto del otro).
Nacer para impedir que uno de los progenitores se vaya. “Soy sus brazos, sus piernas”.

Transgeneracional: Un dato importante a descubrir y verificar es que muchas veces estos síntomas se presentan para “reparar” a un muerto.

Buscar dobles o yacentes en el árbol genealógico.
Conflictos relacionados con prisiones o encierros.
Si afecta a los brazos: Necesito tomar, acoger o rechazar algo o alguien y no lo puedo hacer, por ejemplo, en caso de acoso, abuso, violación, etc.
También puede estar relacionado con haber hecho daño e incluso con haber matado a alguien accidentalmente.
En los ojos: En relación a ver partir a alguien o verse obligado a ver una partida, huida indeseada.
En el cuello: Para no ser muerto, no matar o no combatir. Siempre debemos buscar un fantasma en el árbol familiar.
Cuando afecta a las piernas: Necesito mover mis piernas y me siento impotente para hacerlo.
No encuentro que sean eficientes para lograr lo que quiero.
Relacionado a huir, seguir o acompañar. No encontrar salida o no saber por dónde empezar.
Ésta enfermedad suele afectar a personas de carácter intransigente, que tienen ideas y opiniones muy rígidas.

En los temas que le conciernen ni siquiera permiten una discusión, más bien, mantienen su punto de vista de manera rígida y definitiva, con lo que se muestran como personas muy incomprensivas.

Ésta pérdida de sensibilidad, tanto física como espiritual, les convierte en personas muy “duras”, tanto consigo mismas como con los demás.
Pueden  parecer individuos de carácter abierto, amables, que intentan contentar a todos, pero sólo es apariencia.
En lo más profundo, sigue teniendo un corazón duro que lo hace inalcanzable.
En definitiva, el enfermo de esclerosis múltiple ha caído en un profundo “aislamiento por endurecimiento” que le impide conectarse a la vida.
Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:
 

Deseo conocer más acerca del origen emocional de esta enfermedad

Imagen: novasan.com

Deja una respuesta