Significado emocional de los TESTÍCULOS

En los testículos se reflejan todos los miedos, inseguridades y dudas respecto a la condición de padre, de hombre, respecto a la sexualidad y la impotencia.

Son las dos glándulas que producen las hormonas masculinas y los espermatozoides. Simbolizan el principio masculino, la paternidad, la virilidad, la sexualidad, la fertilidad y la creatividad.
En los testículos se reflejan todos los miedos, inseguridades y dudas respecto a la condición de padre, de hombre, respecto a la sexualidad y la impotencia.
Cualquier problema en los testículos o en la vesícula seminal, quiere expresar que hemos sufrido un fuerte conflicto de separación de alguien a quien amamos mucho (pareja, hijo/a, hermano, etc.).
Ectopia testicular: Incestos reales. Puede ser que mi padre abusara de mí y me tocara o pudo ser mi tío, mi primo, mi hermano, etc.  
Debo revisar mi árbol genealógico y buscar historias de abusos sexuales o de sexo incestuoso en mis dobles.
Testículo que no baja: “Hijo escondido”.
El testículo se queda dentro: A nivel simbólico representa la descendencia, son niños eventuales.
La torsión del testículo se produce como consecuencia de una enorme decepción en la imagen que el joven se había hecho de su padre.
Zona intersticial: Conflicto de separación y/o pérdida.
Se trata de conflictos más suaves, con personas que son menos importantes para mí o que el impacto emocional no ha sido tan fuerte como para ocasionar un cáncer, aunque si están envueltos en una tonalidad de culpabilidad.
“He perdido a mi maestro, a mi jefe, a mi alumno”
“Por mi culpa se fue,  me dejó por mi mal carácter”
Otros conflictos que afectan a ésta zona intersticial son aquellos en los que me he  sentido denigrado, destrozado por una persona de sexo opuesto, por un asunto feo, un golpe bajo, principalmente por mi pareja.
Conflicto de desvalorización. “Me siento rebajado, sermoneado, reprendido”
Debo buscar  quién es la persona que me dice cosas como:
“No eres bueno en la cama, no me gusta como lo haces, la tienes muy pequeña, no me quedé satisfecha, no lograste embarazarme, no sirves, etc.
Conflicto del playboy. Conflicto de pérdida de su poder de seducción, de su imagen de hombre.
“Ya no puedo seducir”. ”No soy capaz de conseguir una chica, no gusto a ninguna, voy a perder a la que tengo”. “No valgo nada, soy feo”.
La culpabilidad por haber mantenido una relación sexual “fea, mal vista” o “fuera de las normas”,  también puede producir problemas en los testículos.
Quistes: “No cuento con nadie que atestigüe a mi favor”, son circunstancias muy específicas y casi siempre de tipo legal, donde yo no tengo a nadie que me apoye, que diga mi verdad, que me salve de algún problema.
Por lo tanto, yo creo, fabrico un testigo, un quiste, en lo más profundo e íntimo de mí para que me defienda, de manera simbólica.
“Hacerme fuerte para atraer a hembras.” “Sensación de “estar sujeto por los testículos.”
Varicocele: (descenso de la sangre desde la vena renal al testículo)
Conflicto de desvalorización.
Conflicto de protección de los hijos (testículos) y de suciedad en la familia.
“Tengo miedo de no poder cuidar o proteger a mi hijo». Preocupación por no poder realizar bien la función como padre. 
Es demasiado pesado de llevar para mí, en relación a mis hijos, a mi familia”.
Afecta a quien quiere tomar a su cargo a todo el mundo y que considera a todos como sus propios hijos.
“Quiero limpiar las impurezas que vienen de mi familia para no transmitírselas a mis hijos”.
Epidídimo: “Conflicto de impotencia relacionado con la capacidad para seducir a las mujeres.
Preocupación por el propio vigor masculino. “Miedo a no ser lo suficientemente hombre para satisfacer a una mujer”.
“Sentimiento de culpabilidad tras ruptura en la relación con una mujer”.
La inflamación del epidídimo, epididimitis:
“Quiero conservar a mi hijo conmigo, para que madure y se convierta en todo un hombre”.
Astenospermia o Astenozooespermia: Conflicto de desvalorización de connotación sexual.
“No lograré imponerme como cabeza de esta familia, para proteger a mis hijos”.
“No conseguiré hacer que mis hijos sean fuertes”.
“Para salvar mi descendencia, no me tengo que mover”.
Se trata, a menudo, de un conflicto transgeneracional: un ascendiente tiene esa vivencia y el descendiente tiene el síntoma.
Cáncer testicular: Fuerte e impactante conflicto emocional relacionado con la “pérdida de territorio”:
«He perdido a mi hijo (a)».
«Me abandonó mi pareja, novia, amante, esposa».
«Me echaron del trabajo». «Perdí mi casa», etc.
El 90% siempre está relacionado con la pérdida de un hijo, real o simbólico.
También se puede manifestar por la pérdida  o fallecimiento de mi padre, de mi pareja, de mi amigo o de un animal (real o simbólico).
Cuando hablamos de simbólico estamos hablando de personas que por fechas o por nombres son dobles de mis familiares y es por ello que mi cerebro toma su pérdida o su alejamiento como real.
Deberé analizar la pérdida no solo como el fallecimiento.
Porque yo puedo ser un hombre muy sensible y por el simple hecho de haberme enfadado con mi mejor amigo o que mi padre me haya repudiado o que mi hijo se haya mudado, ha sido suficiente para que yo me sienta derrumbado y presente un cáncer.
A nivel simbólico puede hacer referencia a la pérdida de un negocio, etc.
Si nada de esto me ocurre a mí ahora o me ha ocurrido, he de analizar mi proyecto sentido o mi árbol genealógico y puede tratarse de algo muy simple, como por ejemplo, mi abuelo que era mi doble, pudo haber perdido un hijo de forma dramática.

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

Me he  sentido denigrado, destrozado por una persona de sexo opuesto, por un asunto feo, un golpe bajo, principalmente por mi pareja.

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Unknown

    no hay nada por agregar..
    cómo siempre,me deslumbras con tu conocimiento….

    gracias por compartir.

    besoss

  2. Belkis

    Estupendo poder conocer esos detalles que no son precisamente de dominio público. Cuando nos ayudas con estas pinceladas. Gracias. Un abrazo muy fuerte

  3. Anónimo

    Joman:Agradeceré mucho si tienes un minuto para contestarme este mail.Hace algunas semanas tenía una molestia en un testículo y fui al médico, que me dijo que no era nada, que tome unos antiinflamatorios y ya. Una semana más tarde volví a verlo porque la molestia seguí, y me derivó a un urólogo, que ayer visité y me detectó una epididimitis (inflamación del epidídimo, un conducto que está sobre el tésticulo) en el lado izquierdo.Por lo que dijo el urólogo y leí en toda la web, esto siempre es producto de una infección (por una ETS) o de un golpe o traumatismo. Ninguna de las dos cosas me ha sucedido (o si fue un golpe, ni me di cuenta).Hace unos diez años me operaron de un varicocele sobre el mismo testículo, y sé que mi abuelo toda la vida tuvo un varicocele que nunca se operó.Ahora me han recetado hielo y antiinflamatorios, y tengo que hacerme una ecografía para que la analice el médico.La molestia no es grande, hay días que ni siquiera me acuerdo, pero basta con hacer un poquito de presión para notar que algo ahí no está bien. Leí tu artículo http://josemanuelromerolopez.blogspot.com/2009/11/testiculos-problemas-en-los.html, y veo que lo relacionas al miedo a tener hijos, y también al sentirse poco creativos o poco valiosos. recientemenete con mi compañera estamos pensando en tener hijos, y yo no era consciente de que eso me asustaba, pero pienso ahora que quizá en el fondo eso pueda estar preocupándome, el temor a que mi vida cambie demasiado, o a perder la oportunidad de hacer determinadas cosas. A nivel consciente, nada de eso me preocupa, pero quizá los temores van más allá.También recientemente retomé la música, y quizá no sienta que estoy siendo demasiado creativo en eso… no sé. No estoy del todo seguro de con qué está relacionada esta dolencia, qué pudo haberla originado a nivel inconsciente, y qué puede representar. Agradeceré alguna orientación. Muchas gracias por compartir tanto conocimiento.
    ARIEL

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