¿Qué nos quiere decir el cuerpo con la enfermedad?

UN SECRETO MAL CONTADO



La película “The Secret” se anuncia de boca en boca y en diversos portales de internet como una película que “te cambia la vida”. Tras visionarla y compartir impresiones con practicantes veteranos de diversas prácticas y tradiciones orientales (que conservan en su base el Conocimiento Metafísico Antiguo, perdido en occidente, del que se nutre el filme) he llegado a la conclusión de que se trata de un altamente nocivo subproducto del lado más oscuro de la llamada “New Age”. Se expone a continuación el análisis crítico en seis claves:
1. La ley de atracción: Se trata de una ley universal conocida desde la remota antigüedad y concretamente “el secreto” que da nombre a la película. En el Kibalion egipcio se denomina “ley de mentalismo” ó “ley de proyección”. Es quizá uno de los conceptos de la Ciencia Antigua más difíciles de aprehender para el hombre moderno, y aquí nos centraremos sólo en uno de sus aspectos, el que es tratado en la película: Nuestros pensamientos tienen una influencia decisiva en lo que acontece a nuestro alrededor, hasta el punto de que atraemos todo aquello que pensamos con intensidad o recurrentemente. Esto es aplicable tanto a miedos y preocupaciones como a sueños e ilusiones. Es de notar sin embargo que la película no habla para nada de las otras seis leyes fundamentales del universo descritas por el Kibalion. El resultado vendría a ser como si nos pusiéramos a jugar al parchís conociendo únicamente la regla de que hay que llegar a la meta, sin que nadie nos avisara de que hay otras, como que puedes comer una ficha o ser comido por otra. La diferencia es que en esta ocasión no se trata de un juego sino de la vida de las personas.
2. La abundancia: Otro de los temas centrales del documental. Una vez más se parte de una base verdadera, la posibilidad de vivir en la abundancia gracias a la poderosa ley de atracción, pero ofreciendo una visión parcial e incluso superficial del asunto (y lo que es peor, nociva para la salud de las personas y del planeta). La visión de la abundancia que nos presenta la película se identifica descaradamente con el ideal de realización de la sociedad de consumo, bombardeándonos con ejemplos de sueños a cumplir del tipo “quiero un coche descapotable”, o “vivir en una mansión de cuatro millones de dólares”, o incluso “ganar cien millones de dólares” (sin otro objetivo que derrocharlos en viajes turísticos y productos de lujo). La abundancia es posible para todos, es cierto. Pero una cosa es la abundancia y otra el abuso. La verdadera abundancia no tiene nada que ver con las ilusiones de bienestar del llamado “mundo moderno”, basadas en la acaparación y la falta de respeto por nuestra madre Tierra.
3. El karma: La ley del karma o de la causalidad es una de las leyes universales del Kibalion que bien vendría conocer a los que utilizan esta película como guía iniciática. Todo lo que hacemos en la vida tiene consecuencias, que en su conjunto son denominadas como “karma” en la ciencia tradicional hindú. Los deseos egoicos, como los son muchos de los que aparecen en el filme como ejemplos a seguir, son nocivos kármicamente. A la larga perjudican a las personas que los desean mediante todo tipo de procesos orgánicos desvitalizadores (empleando la jerga de la ciencia holística moderna, jchm) o dicho de otro modo, generando una “carga kármica” (jerga de la ciencia metafísica tradicional, jcmt) que puede llegar afectar a hijos y nietos. El documental nos insta a desear “sueños” para que se cumplan, sin detenernos a discernir si nuestros deseos responden realmente a la realización de nuestra naturaleza, a nuestros impulsos orgánicos autorreguladores (jchm), o, expresado en jcmt, si están alineados con el plano universal. Nos dice simplemente “desea, porque lo que pides se te da”, cuando a la luz de los ejemplos que ofrece debería añadir “ten cuidado con lo que deseas, porque lo que pides se te da pero también se te cobra”. Gran parte de la película es una plétora de deseos propios de personas desestructuradas y desconectadas de su esencia, deseos del ego-carácter (jchm).
4. El “coaching”: Básicamente, los principios y la esencia de “The Secret” son los mismos que los de la moda en técnicas de autoayuda y superación conocida como “coaching”. El coaching emplea de idéntica forma técnicas provenientes de un conocimiento parcial y superficial de ciencias tradicionales orientales, para la proyección de la mente con el objetivo de alcanzar fines concretos, nuevamente sin importar si esos fines responden a la realización de nuestra naturaleza o a la de nuestro ego. Las ciencias tradicionales antiguas, como el Yoga, el Taoísmo, o el Chamanismo, contienen sólidas bases espirituales (el principio de búsqueda de la unión con uno mismo y con el universo) que impiden este tipo de desviaciones. El coaching es en principio completamente carente tanto de este tipo de base espiritual como de cualquier otra que proporcione una estructura equivalente, es decir de un sistema de conocimientos acorde con la realización de nuestra naturaleza (un ejemplo de este tipo de sistema serían las ciencias y teorías holísticas de las que se habla en este blog, desarrolladas por investigadores como Wilhelm Reich, Ryke Geird Hamer, Theodor Schwenk, Víctor Schauberger, James Lovelock, o Humberto Maturana). Tanto el coaching como “The Secret” son frutos de la misma pseudoespiritualidad concebida por y para nuestra sociedad de consumo, competitividad, e individualismo.
5. Las emociones: De nuevo aplicando de modo superficial la primera ley del Kibalion, la película nos insta a que rechacemos los pensamientos y sentimientos negativos, ya que sólo generan negatividad y desgracias, y los cambiemos por los positivos, que nos darán abundancia y felicidad. La frase con la que termina la película emplea el modo verbal imperativo: “Feel good” (“siéntete bien”). Este es un aspecto especialmente peligroso y dañino del documental. Las emociones no están para ser manipuladas al antojo de nuestro ego racional, tienen una función orgánica de primer orden. Rechazar las emociones desagradables es la receta perfecta para que se anquilosen y cronifiquen, como todo psicoanalista sabe o debería saber. Cada emoción, sea “positiva” o “negativa”, debe ser escuchada y dejarse fluir para que cumpla su función reguladora. Y, puesto que está en la naturaleza de toda emoción la fluidez y mutabilidad, esta se transformará tras haber cumplido su función. Pero si no se la deja fluir, se quedará anquilosada generando todo tipo de patías y desórdenes orgánicos. Sentirse siempre bien es una ilusión que no tiene el más mínimo sentido, tanto desde el punto de vista biológico u orgánico de las ciencias holísticas modernas, como desde el espiritual de las ciencias tradicionales. Otra de las leyes del Kibalion conocida como “ley de oscilación” o “ley del ritmo” indica que todo estado es transitorio y el no aceptar esta realidad (tanto para los estados “positivos” como los “negativos”) sólo provocará que nuestra basculación sea más violenta y desequilibrante.
6. La venta del crecepelo: La película está estructurada en un formato descaradamente idéntico a la de cualquier propaganda de un producto standard de la sociedad de consumo. Frases textuales de la película son: Usando “el Secreto” usted puede conseguir fácilmente todo lo que desea, o ¿qué es lo que quieres del catálogo del universo?. Siempre mensajes orientados a la realización del ego “lo que tú puedes conseguir” “tú” “tú” y más “tú”. Exactamente igual que en los anuncios de la televisión. De hecho recuerda bastante a esos largos espacios televisivos de madrugada para anunciar milagrosas cremas adelgazantes; señal de que estamos ante un triste episodio más de la integración de la espiritualidad y las ciencias tradicionales en el refuerzo y la propaganda subliminal del American Way of Life.

Autor: Jontxu http://www.crimentales.blogspot.com


Esta entrada tiene 11 comentarios

  1. Estupendo análisis, no he leído el libro, pero sé de mucha gente que adosa su esperanza a él y por supuesto siente frustación. Aunque se tenga las buenas intenciones de ir superando las situaciones adversas, hay que ser estructurado y coherente con lo que se piensa, se dice y se hace, no es fácil, pero tampoco imposible. Es un blog estupendo. Saludos caribeños!!!

  2. muy interesante tu recomendación que tendré en cuenta,por supuesto!!

    gracias por compartir..

    besos, amigo

  3. Hola Joman.
    Parabienes por tu excelente entrada.
    Un fuerte abrazo desde Guayaquil Ecuador.
    Dios te bendiga por siempre.
    Atte,

    Conspicuo y Perspicuo

  4. Hola Joman, vi la película y tengo que decirte que no me gustó. Creo en la "Ley de la Atracción" porque así lo experimento en mí, por supuesto que no pido ni deseo nada material. Pido ser mejor hoy que ayer, pero hay que esforzarse y perseverar para conseguirlo, no vale tan sólo con desearlo… en fin hay que trabajárselo. Yo diria que "el secreto está en ti" pero nos pasamos la vida buscando afuera.

    Recibe un fuerte abrazo de josé maría,

  5. Qué bien leer esta entrada.
    Creo que expresa en palabras exactamente lo mismo que sentí/intuí al ver la película. Me la habían recomendado tanto, como una maravilla, y me llevé una gran decepción. ¡No me gustó nada!

    Gracias por develar "el secreto".

    Un gran abrazo

  6. Hola José!como estas?:)

    Estoy de acuerdo con muchas de las cosas que se exponen en este post,yo he leído el libro y he visto el documental varias veces aunque en mi caso ya conocía El Kabalyon,la metafisica,a Louise l Hay y muchos otros autores que desde hace años leo.También sentí esa falta de espiritualidad y esa desmedida obsesión por la consecución de objetivos materiales.Yo creo en la ley de la atracción y se que no hay nada de malo en querer conseguir los sueños y deseos,de hecho sé que si uno conecta con su verdadera esencia y confía en su intuición,los milagros suceden!!
    Estamos aquí para expresar nuestra verdad y ayudarnos unos a otros,estamos aquí para contagiar con el ejemplo a los que están a nuestro lado,podemos hacer realidad metas y objetivos si realmente son para nuestro bien mas elevado,podemos confiar en cada cual encontrara su camino..Gracias José por mostrar tu esencia en este blog,tu sabiduría es necesaria en estos tiempos!:)

    Un gran abrazo!

  7. Cuando leí El Secreto se me abrieron los ojos de par en par, y como esas personas que necesitan lo que sea para sonreir me ilusioné con él, sin querer creerlo del todo, pero pensando que podía ser ciero todo aquello que me contaban. Yo había leído algo, de puntillas sobre el mundo escondido que otras veces intuí, pero muy poco. Así que desperté un poco más pero erroneamente como fui descubriendo más tarde. No lo puse como principio en mi vida, pero mis pensamientos sí iban caminando como al lado del libro a menudo. No terminé de ver el documental porque me aburría, pero releí capítulos del libro que confundían más y más mi interior. He pasado por varias etapas similares a las que cuentas, como esconder toda aquella emoción negativa, taparla, esconderla, chafarla…hasta creer matarla. Todo un desasosiego que poco a poco se ha ido calmando, pero gracias a otras verdades, dichas desde el amor y haciendo resurgir lo que habita en mí, y abriéndome los ojos para que pueda verlo…
    Es sólo mi experiencia, a grandes rasgos, dando la razón a lo que cuentas y diciendo que, aunque siempre hay una parte buena detrás de cada impulso, esta manera de 'venta' puede ser peor para uno, llegando incluso a épocas en las que te das por vencido y sólo sientes frustración.
    Siento el tostón! 🙂

  8. Me parece fantástico el análisis que haces. Yo también vi la película y me leí el libro y los encontré muy superficiales. Sobre todo me pareció bastante escandalosa la idea de "ganar dinero" de forma tan fácil, para tu propio bien. Um fuerte abrazo.

  9. Hola Joman. Te diré que yo leí el libro El Secreto, la película no la he visto, y como todo en la vida, para mi tiene aspectos que comparto al 100% y otros que no, pero siempre aprovecho sólo aquello que me puede ser útil, lo que no comparto sencillamente lo dejo de lado. Yo sí creo en la Ley de la Atracción, opino que cada átomo de nuestro cuerpo está constantemente respondiendo a los impulsos de nuestro medio ambiente y por supuesto a nuestra mente, a nuestras vibraciones y emociones ya sean éstas positivas o negativas.
    Los pensamientos que una persona posee (sean estos conscientes o inconscientes), las emociones, las creencias y las acciones atraen consecuencias que corresponden a experiencias positivas o negativas.
    Ocurra lo que ocurra en nuestra vida, si elegimos enfocarnos en los pensamientos más positivos que nos puedan ayudar, entonces, atraeremos lo mejor. Naturalmente nada cae del cielo, sin acción no hay consecución, pero entiendo que con el ánimo inspirado, positivo, la acción se hace más fácil y los resultados se notan.
    No hablamos de que nunca nos sintamos tristes, solos, nerviosos, perdidos… de lo que se trata es de salir de ese estado y no permanecer en él. Si nos fijamos en la reacción de dos personas distintas ante las mismas dificultades. Nunca es la misma. Una utiliza la dificultad para crecer al enfrentarla y superarla; la otra la aprovecha para caer en la trampa de convertirse en víctima.
    Gracias por este interesante enfoque. Siempre aprendemos de las diferentes posturas ante un mismo tema.
    Un fuerte abrazo y una feliz semana!!!!!

  10. ya bajé la película!!!
    después te cuento…

    un abrazo

  11. Hola Joman.
    Yo leí el libro y ví la pelicula.
    Creo que se centra demasiado en el aspecto material.
    Creo en la ley de atracción por que he experimentado algunos hechos.Es eficaz cuando lo que pides o piensas está en consonancia con varios aspectos, como tu estado de evolución espiritual,con el aspecto del karma,si lo que pides está en sintonia con las demás leyes universales y por supuesto si esos deseos tuyos son los que mas te convienen en tu progreso espiritual.
    Un saludo y estupendo e interesante el blogs.

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