
La ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas debida al exceso de bilirrubina) está estrechamente vinculada con conflictos territoriales, ira contenida, rencor y la falta de asimilación de situaciones vividas como «tóxicas».
Conflictos principales asociados a la ictericia:
En primer lugar, por un conflicto de amenaza en el territorio (es el más común y afecta a las vías biliares): Este conflicto se activa cuando sientes que alguien invade tu espacio, te quita lo que te pertenece o amenaza tu posición.
El inconsciente reacciona inflamando las vías biliares para «defender el terreno», y al resolverse el conflicto, los conductos se obstruyen temporalmente, causando la ictericia.
Peleas constantes con un jefe o compañero de trabajo que quiere tu puesto, disputas familiares por herencias, o sentir que un tercero (un suegro, una expareja) se mete en las decisiones de tu hogar.
Asimismo la ictericia puede ser consecuencia de un conflicto de ira, rencor y amargura contenida: Sentimientos intensos de injusticia o rabia reprimida hacia una persona o situación que no se ha podido expresar abiertamente.
La persona «se traga» su propio enojo, bloqueando su flujo natural. «Esto que me hicieron es una injusticia tremenda, me da asco/rabia, pero no puedo decir nada». El cuerpo acumula físicamente esa «amargura» que no pudo salir en forma de palabras.
Otra vivencia que puede causar ictericia es el conflicto de carencia o falta de sustento y afecta al hígado (miedo a «morir de hambre»):
El hígado es el órgano que almacena el glucógeno (la energía) para los momentos de escasez.
Por lo tanto, reacciona ante el miedo profundo a perder los medios de supervivencia, ya sea dinero, comida, trabajo o recursos básicos para la familia. «No voy a tener suficiente para mantener a los míos» o «Me están quitando el pan de la boca».
Finalmente, detrás de la ictericia puede haber una falta de aceptación («no querer digerir» la realidad): Vivir una situación que se percibe como detestable, amarga o inadmisible, y que el inconsciente interpreta como algo imposible de metabolizar adecuadamente.
Ictericia del recién nacido: Durante la gestación, el bebé no tiene un ego o una identidad separada; el bebé y la madre son una sola unidad emocional.
Por lo tanto, el bebé somatiza en su cuerpo la «biología» del estrés que la madre no pudo resolver o expresar verbalmente.
La ictericia es el resultado de un conflicto de disputa, rencor e injusticia vivido por la madre en el territorio durante el embarazo”.
Por supuesto, el bebé no tiene ningún problema sino que está somatizando la vivencia de su mamá.
De la misma forma, el exceso de bilirrubina puede ser la consecuencia de un deseo inconsciente de la madre de proteger al bebé de la familia de su pareja, por considerarla tóxica.
Asimismo, también puede manifestarse ictericia cuando la madre duda o siente miedo de que su leche no sea suficientemente buena para su bebé.
El bebé siente: «Estoy absorbiendo una atmósfera tóxica o una rabia que no me pertenece».
La proyección de la madre: «Tengo miedo de no ser capaz de alimentar/proteger a mi bebé», o «Me siento sola, desamparada o con mucho enojo por cómo se dieron las cosas en el parto».
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Hola entonces cual s sl tratamiento? Gracias