Conflictos emocionales asociados a la GRIPE

 
 
 

El sentido biológico de la gripe se relaciona con la necesidad de parar ante el cansancio acumulado, la invasión del territorio y la fase de reparación tras un conflicto de estrés.

Por tanto, la gripe representa una fase de reparación biológica ante un conflicto de saturación mental, agotamiento extremo o invasión del territorio personal.

El cuerpo utiliza los síntomas respiratorios para obligarte a parar, descansar y aislarte de una situación que ya no podías gestionar conscientemente.

Conflictos asociados a la gripe:

En primer lugar, conflicto de territorio (invasión o disputas): El territorio es el espacio físico o emocional que consideras tuyo (tu casa, tu puesto de trabajo, tu rol en la familia).

La gripe se activa cuando sientes que ese espacio está amenazado.

Sentir que hay tensiones en el aire, discusiones frecuentes o un ambiente tóxico en casa o la oficina que te obliga a estar a la defensiva.

Vivir con la sensación de que alguien traspasa tus límites, se mete en tus asuntos o te impone normas en tu propio terreno.

Peleas con compañeros de trabajo por un puesto, o conflictos con miembros de la familia por el control del hogar. 

“Acepto que no puedo controlar lo que hacen o dicen los demás en mi entorno, pero sí puedo proteger mi paz interior”.

En segundo lugar, tras un conflicto de saturación mental («ya no puedo más»): Este conflicto aparece cuando la mente racional se autoexige seguir adelante a pesar del cansancio extremo, y el cuerpo debe intervenir biológicamente para frenar la situación.

Has acumulado un exceso de responsabilidades, estrés, agendas llenas o problemas ajenos.

Como tu mente no se da permiso para decir «no» o tomarse un día libre, el cuerpo crea la gripe para obligarte a parar.

El inconsciente genera el síntoma como una solución perfecta para no asistir a una reunión importante, no ver a una persona específica o evitar un compromiso estresante.

“Reconozco que he cargado con más de lo que me corresponde. Está bien decir ‘no’ y delegar”.

Asimismo, la gripe puede aparecer por un conflicto de «miedo frontal» o amenaza inminente:

Las vías respiratorias superiores (nariz, laringe, tráquea) reaccionan ante el miedo que se experimenta de frente, algo que ves venir y te asusta o te asquea.

«Esto me huele mal»: Sospechas de una traición, un despido, un examen o una mala noticia.

La nariz se tapa o gotea en un intento biológico de «filtrar» o «limpiar» ese peligro que se respira en el ambiente.

Frustración retenida: El enfado silencioso por tener que tragar de manera forzada situaciones que consideras injustas.

También puede manifestarse la gripe tras un conflicto de resistencia: Se vincula con negarse a aceptar una situación nueva o sentirse incapaz de gestionar algo que resulta agobiante.

Finalmente, la gripe puede asociarse a un conflicto de rabia o enfado contenido (La fiebre): La fiebre representa simbólicamente el «calor» de un enfado reprimido.

Puede reflejar situaciones que queman por dentro y que no se han expresado correctamente.

Si viviste una situación donde experimentaste una frialdad extrema, un rechazo gélido, indiferencia o un trato «frío» y distante por parte de alguien importante en tu territorio, el inconsciente puede responder en la fase de reparación elevando la temperatura del cuerpo.

Es una forma biológica de decir: «Te doy el calor, el arrope y el fuego que te faltaron allá afuera».

Significado de los síntomas:

Fiebre: Se interpreta como la intensidad del conflicto o la «lucha» emocional que el cuerpo necesita quemar para reparar el daño.

«Te doy el calor, el arrope y el fuego que te faltaron allá afuera».

Mucosidad: Vinculada simbólicamente a la necesidad de «limpiar» el entorno de algo que huele mal o representa una amenaza.

Dolor de garganta: Asociado a cosas que se querían decir y no se dijeron.

Dolor muscular: Refleja la tensión de soportar una carga demasiado pesada o la resistencia a avanzar.

Para la introspección:

«El cansancio o la molestia que siento en este momento me está protegiendo de tener que hacer frente a…», «Lo que realmente me dolió o me dio rabia de lo que pasó hace unos días fue…»

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Imagen: leonoticias.com

Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Unknown

    impresionante esta definición!!!!!!!!!!!!!!
    me encanta venir a leerte, porque siempre me dejas reflexionando…
    felicitaciones, amigo..

    besos y buena semana

  2. ¡Hola, Jose Manuel! ¡Vaya lío que se ha montado con la dichosa gripe! Como bien apuntas, es necesario mantener la cordura, la perspectiva de que estamos frente a una gripe, como las que estacionalmente dan la puntilla y provocan la muerte de decenas de miles de personas cada año (sí, también en los países ‘desarrollados’).

    En lugar de fomentar el miedo, inoculado en las personas a través de los medios de comunicación (a la orden de los grupos que estratégicamente dan noticias con cuentagotas, a modo de parte de guerra), deberíamos entre todos buscar quién o quiénes han provocado esta irrupción de un virus animal en los seres humanos.

    Salud para ti y los tuyos.

    1. Lelis Carrasco perales

      Estoy encantada con toda esta bella información

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