La comunicación en la estructura rígida o herida de INJUSTICIA

Las personas con herida de injusticia se comunican de forma rígida, perfeccionista y directa, utilizando frecuentemente palabras como «justo», «injusto», «falso» o «verdadero».

Buscan la equidad absoluta, son autoexigentes y suelen mostrarse frías o desapegadas como defensa, ocultando sus emociones bajo una máscara de eficiencia, frialdad o superioridad.

Les cuesta expresar sus sentimientos y mostrar vulnerabilidad, por lo que su comunicación tiende a ser fría o racional.

Utilizan un tono tajante, sarcástico y a menudo dogmático, presentando sus opiniones como verdades absolutas. Se centran en procesos, reglas y lo que es «correcto» o «incorrecto».

Se comunican con altos estándares, buscando la perfección en todo lo que hacen.

El lenguaje es genuinamente seductor encaminado a conseguir atención y emplea cualificaciones constantemente, «magnífico, estupendo, maravilloso, etc.».  

Utiliza con frecuencia palabras terminadas en «mente», como «justamente», «seguramente», «divinamente», «perfectamente», etc.

Normalmente comienza las frases con la palabra «bien» o «bueno» y suele acabarlas con «¿de acuerdo?» para afirmar que lo que acaba de expresar es bueno y justo.

Las personas con estructura rígida o herida de injusticia para evitar comprometerse emplea la frase: «Sí, pero…».

En primer término afirma y admite e inmediatamente niega y rechaza. La negación es su método de defensa para no entregarse, para permanecer distante y poder mantener el control.

Les cuesta recibir cumplidos, sintiendo que no los merecen, y toleran mal las críticas, ya que las viven como un fallo personal

Si le preguntamos cómo se encuentra, inmediatamente responderá que «muy bien, todo está bien», es una respuesta desde la mente, pues no está conectado con el sentir.

Aunque en algún momento reconozca que algo no va bien, se justificará recalcando que realmente no tiene «ningún problema».

Durante una conversación no le agrada intervenir si no es su turno, ni le gusta interrumpir a otros. Sin embargo, sí intervendrá de inmediato si lo que escucha no le parece correcto o justo.

Suelen desafiar o criticar a las figuras de autoridad si perciben que no actúan de forma justa.

La mente no busca la unión, solo se mueve por conveniencia. Solo cree en el análisis, en lo racional, crea división. La comunicación profunda entre dos seres humanos solo es posible a través de sus sentimientos, de su sensibilidad.

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Imagen: psicoveritas.com

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