Métodos de defensa en la HERIDA de RECHAZO

El primer método al que recurre el personaje con herida de rechazo se denomina el «puercoespín».

Con este método el aura se vuelve punzante y si su acompañante es sensible, al poner la mano sobre su cuerpo, puede percibir el efecto de esas púas energéticas clavándose en su mano.

El siguiente método es la “retirada”. Si en algún momento se siente amenazado o necesita intervenir a nivel emocional, rápidamente se produce la retirada e inconscientemente abandona su cuerpo.

Aunque aparentemente da la impresión de que está muy atento escuchando la conversación, él se ha marchado.

Resulta fácil saber cuándo una persona con herida de rechazo adopta este sistema de defensa, puesto que es evidente su nerviosismo.

Se puede percibir el miedo que les rodea y es posible observar cierta postura corporal distorsionada.

También podemos detectarlo si miramos a sus ojos, ya que estos presentaran un aspecto vidrioso, que nos advierte que la casa está vacía.

Mediante la práctica de este sistema de defensa lo que trata de ocultar es el miedo a la destrucción.

El individuo con herida de rechazo puede permanecer así desde unos segundos hasta varias horas.

Cuando el dolor y el miedo que les embarga es demasiado grande, por ejemplo, después de un accidente o de un hecho traumático grave, tras una intervención quirúrgica, etc.

La persona puede permanecer separada, ausente «junto a sí misma», desde algunos días hasta varios años.

Otro recurso que utilizan para mantener a los demás alejados es su mal aspecto físico, unido al poco cuidado y el desaseo personal, que, en ocasiones, incluso pueden llegar a desarrollar mal olor corporal.

Así, ante semejante panorama, son los otros los que ponen los límites al contacto con ellos.

Asimismo, muchas veces para deshacerse de nosotros tratan de intimidarnos recurriendo a la arrogancia, a la ostentación, dándonos a entender que son mejores, más inteligentes, evolucionados y espirituales.

Hay muchas personas que reaccionan negativamente en esta situación y hará que sea imposible continuar manteniendo una interacción y un encuentro profundo con el otro interlocutor.

Miedo fundamental del personaje con herida de rechazo:

Experimenta terror existencial, miedo a la existencia física, al dolor y a vivir en el cuerpo humano como individuo.

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