GANGLIÓN en la MUÑECA, conflictos emocionales asociados

Un quiste en la muñeca (conocido como quiste sinovial o ganglión) representa la acumulación y retención de emociones, lágrimas o pensamientos que no te has permitido expresar o accionar.

Biológicamente, un quiste es una bolsa llena de líquido encapsulado. En el plano emocional, el agua representa las emociones y el llanto.

Por lo tanto, un quiste encapsula «el llanto de la articulación» frente a un conflicto de desvalorización laboral o de acción.

El ganglión siempre se manifiesta en la segunda fase o fase de reparación: Al igual que el dolor, la aparición del quiste suele darse en la fase de solución del conflicto.

Cuando la tensión o el estrés bajan, tu cuerpo encapsula el líquido sinovial excedente para proteger los tendones que sufrieron estrés.

El sentido biológico: El cerebro envía ese líquido extra a la zona para separar los tejidos y evitar que los tendones se desgasten o se rompan debido al movimiento repetitivo y forzado que estás haciendo (mecánicamente) o que sientes que te obligan a hacer (emocionalmente).

Su función es: «Pongo una bolsa de líquido aquí para que la articulación no sufra el impacto directo del golpe o del esfuerzo».

Los principales conflictos emocionales que causan el ganglión en la muñeca:

En primer lugar, negación de la realidad laboral («hacer la vista gorda»):

Ocurre cuando vives una situación en tu entorno de trabajo o en tus tareas diarias que te desagrada profundamente, pero decides actuar como si no pasara nada.

Encapsulas tu molestia o tu desacuerdo en el quiste para poder continuar con tu rutina sin estallar.

Otro motivo del ganglión es para inmovilizar o limitar el movimiento de forma sutil:

Al ocupar un espacio, el quiste reduce sutilmente el rango de movimiento de la muñeca o produce una molestia si intentas doblarla al máximo. El sentido es para frenar la flexibilidad de la muñeca para que dejes de adaptarte a situaciones o personas que te perjudican. Es un aviso previo al dolor: te limita el movimiento para que dejes de ejecutar esa tarea.

Asimismo, este síntoma puede ser debido a un conflicto de «mutilación simbólica» o separación en el hacer:

Sentir que te han quitado o «cortado» tu capacidad de actuar de manera autónoma.

Puede activarse si te quitan autoridad en tu puesto, si te cambian de funciones de forma injusta o si sientes que ya no tienes el control sobre tus propias creaciones o tareas.

Conflicto de contención o retención de un impulso creativo o de un cambio de rumbo:

Deseas con fuerza iniciar un nuevo proyecto, cambiar de profesión o tomar un camino diferente con tus manos, pero te frenas por miedo o prudencia.

El líquido acumulado representa toda la energía del movimiento y de la acción que has reprimido y que no te has permitido materializar.

Finalmente, este quiste en la muñeca puede deberse a una acumulación de resentimiento por sumisión:

A diferencia del dolor agudo que te avisa de un estrés presente, el quiste guarda un componente de tiempo y repetición.

Significa que llevas mucho tiempo acumulando rabia o impotencia frente a una dinámica abusiva o impositiva, acumulando «lágrimas» en la articulación que no has dejado salir mediante el llanto o la palabra. «Me guardo mis lágrimas»: Siento una profunda tristeza o frustración por lo que me obligan a hacer, pero encapsulo ese llanto dentro de la articulación para poder seguir rindiendo.

El significado del quiste según su ubicación:

En la parte dorsal (arriba de la muñeca): Suele vincularse con aquello que «muestras» al mundo.

Se asocia al deseo de frenar un proyecto, una obligación externa o un trabajo que te imponen desde fuera.

En la parte palmar (abajo de la muñeca): Se relaciona con tu mundo interno, la intimidad o lo que intentas «guardar para ti».

Puede indicar que te estás conteniendo de agarrar lo que realmente deseas por miedo a no ser capaz de realizarlo.

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Imagen: drrevengagiertych.com

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