La disfunción eréctil es el reflejo físico de un conflicto emocional o inconsciente no resuelto vinculado al rendimiento, la desvalorización y el miedo.
Desde esta perspectiva, no se trata solo de una condición física, sino de un mensaje del cuerpo relacionado con el miedo al fracaso, la autoexigencia o bloqueos en la relación de pareja.
La disfunción eréctil es un programa biológico de protección frente a conflictos de territorio, miedo al fracaso o estrés por no sentirse a la altura.
El sentido biológico de la falta de erección sería «evitar la penetración» ante una situación que el inconsciente percibe como una amenaza.
Uno de los motivos puede ser para no tener hijos, el otro relacionado con el placer.
Quizás, para no dar placer a la mujer porque deseo separarme de ella o porque simbólicamente, representa a mi madre.
De la misma manera porque no me siento merecedor de recibir o sentir placer.
Desde esta perspectiva, el síntoma representa un bloqueo originado por la necesidad de «retirarse» o «protegerse» de una situación estresante.
Entre los conflictos emocionales principales que la causan se encuentran:
En primer lugar, si padezco un conflicto de desvalorización relacionado con el rendimiento: Por ejemplo, cuando siento miedo extremo a fallar, a no estar «a la altura» de las expectativas ajenas o de la pareja, o el temor a ser rechazado.
La presión autoimpuesta por cumplir con la pareja o demostrar masculinidad genera una ansiedad anticipatoria que inhibe o bloquea la respuesta física o natural.
Asimismo, la desvalorización puede ser la consecuencia de mi falta de autoestima y desconfianza por sentirme inútil o incapaz durante la intimidad.
Igualmente, puede haber disfunción eréctil por un conflicto relacionado con el territorio:
Por ejemplo, cuando me he sentido invadido o no tengo el control por haber perdido el rol de autoridad, el espacio personal, el poder o la capacidad de «mando» en algún ámbito de la vida (familiar, laboral o de pareja).
También si tengo dificultad para marcar mis propios límites o siento que no puedo “conquistar” o mantener un espacio dentro de la relación o el entorno laboral.
De manera similar puede ocurrir disfunción eréctil si percibo la intimidad o el acto sexual como un peligro o una amenaza, ya sea por experiencias pasadas negativas, patrones de pensamientos inconscientes o conflictos relacionados con la figura paterna que se activan en el momento del encuentro sexual. “Mi padre me bloquea”, “Tuve un padre ausente”
A nivel transgeneracional es importante averiguar si tengo afinidad con algún hombre del clan que no pudo tener hijos o que tuvo muchos y representó un gran problema familiar.
Preguntas para la autoexploración
¿En qué áreas de mi vida me siento impotente o incapaz de actuar?
¿Siento que debo demostrar constantemente mi masculinidad o mi valor?
¿Existe algún temor oculto a la intimidad, al compromiso o a la vulnerabilidad con mi pareja?
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Imagen: dietistasnutricionistas.es