¿Cuáles son las vivencias emocionales que afectan al PSOAS?

El músculo psoas ilíaco se encuentra en la cavidad abdominal y en la parte anterior del muslo.

Es el único músculo que conecta la columna vertebral con las piernas, el responsable de mantenernos de pie y el que nos permite levantar las piernas para caminar.

Al psoas se le conoce como el “músculo del alma”, es considerado también como un portavoz de emociones.

Esto es debido a que el psoas está conectado con el diafragma (centro emocional)  a través del tejido conectivo o fascia.  

Para averiguar con mayor exactitud el origen emocional del síntoma es importante tener en cuenta la parte del cuerpo donde se encuentra el malestar, abdomen, ingle, pierna, cadera, región lumbosacra, etc. y unificar su significado con el propio del músculo.

La función biológica del psoas es la flexión de la cadera (llevar las rodillas al pecho) y la estabilización de la pelvis.

En la naturaleza, ante un peligro inminente, este músculo se contrae para hacer dos cosas fundamentales:

Atacar o huir a máxima velocidad.

Adoptar la posición fetal para proteger los órganos vitales del abdomen si el ataque es inevitable.

Por lo tanto, cualquier síntoma en el psoas está ligado a una situación que el cerebro percibe como una amenaza real o simbólica donde no me permiten huir, o siento que no puedo avanzar hacia donde deseo.

Estoy experimentando un conflicto emocional de impotencia y oposición, al mismo tiempo.

Por ejemplo: me siento atrapado en un trabajo, una relación o una dinámica familiar de la que quiero huir, literalmente quiero salir corriendo, pero mis creencias u obligaciones me obligan a quedarme.

Me siento obligado a ir hacia un contacto que no deseo o, por el contrario, me siento obligado a huir de una relación.

Asimismo, el psoas puede afectarse cuando quiero tomar una nueva dirección en la vida pero mi deseo choca con el miedo al futuro o con alguna prohibición externa.

Otro conflicto que afecta a este músculo es cuando me siento obligado a ir hacia un lugar pero internamente deseo ir hacia el lado opuesto.

Esta tensión estira y contrae el músculo al mismo tiempo, provocando la lesión.

Igualmente el psoas puede verse afectado cuando siento miedo a la supervivencia o me siento amenazado o desprotegido a nivel económico, familiar o de salud.

Psoas mayor: Cuando las molestias afectan a esta parte se trata de la solución biológica que me envía el inconsciente para que no vaya hacia ese contacto que pretende ensuciarme o destruirme.

También puede expresar mi sensación de impotencia al sentirme atacado, al mismo tiempo, desde varios frentes.

Psoas menor: Si siento molestias aquí me muestra que estoy viviendo una desvalorización sexual con mi pareja, con un matiz de suciedad y engaño.

¿De qué situación o persona tengo ganas de salir corriendo ahora mismo?

¿Qué decisión o nuevo camino quiero tomar pero me frena un miedo paralizante?

¿En qué aspecto de mi vida siento que mi supervivencia o estabilidad básica corre peligro?

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Imagen:quiromasajistas.net

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