Los problemas o fracturas en el peroné se asocian principalmente con conflictos de desvalorización vinculados a la independencia, el crecimiento, la dirección al caminar y el miedo a avanzar en la vida.
Se relaciona con la figura paterna (real o simbólica).
El padre simboliza la ley, las normas, la dirección y la proyección hacia el futuro.
Al ser el peroné el hueso de la pierna que nos permite pivotar, cambiar de rumbo y mantener el equilibrio, un malestar aquí refleja un conflicto con las decisiones impuestas por una figura de autoridad.
Conflicto central: Sentirme obligado a someterme a las decisiones de una figura de autoridad (jefe, padre, pareja) o, por el contrario, un deseo profundo de rebelarme contra ella pero sentir que no puedo ganar la batalla.
Conflicto de desvalorización por falta de apoyo o soporte: Representa el miedo a separarme del núcleo familiar o la dificultad económica/emocional para sostener un proyecto propio.
«Siento que tengo que avanzar solo, pero no tengo la estructura ni el apoyo suficiente».
Inestabilidad en la dirección que se debe tomar: Expresa una profunda duda o arrepentimiento sobre la dirección que estoy tomando en la vida.
Simboliza la imposibilidad de «dar el paso» con firmeza debido al miedo a equivocarme de camino.
Las partes del peroné y su significado emocional:
Las piernas marcan nuestra capacidad de avanzar. Un problema específico en el peroné se resume en la premisa:
«Tengo que avanzar o ir en una dirección determinada, pero no quiero».
Siento que me obligan a tomar un camino que rechazo internamente.
Cabeza del peroné (parte superior): Se relaciona con la sumisión o el tener que «arrodillarme» mentalmente ante una situación o persona contra mi voluntad.
Simboliza el inicio del movimiento y la dificultad para arrancar un nuevo proyecto o aceptar un cambio de rumbo.
Cuerpo o parte media: Vinculado al trayecto cotidiano, el equilibrio diario y el peso de la rutina.
Refleja conflictos de desvalorización en el «hacer» diario: siento que el camino que he elegido no es el correcto o que el esfuerzo cotidiano no me lleva a ninguna parte.
Maléolo externo (zona inferior/tobillo): Está directamente ligado a la toma de decisiones, la flexibilidad para cambiar de rumbo y la seguridad interna.
Simboliza el bloqueo ante una encrucijada: no saber hacia dónde dirigir mis pasos o el miedo a dar un paso en falso.
Para afinar el origen, es importante tener en cuenta en qué lado se presenta la molestia:
Si soy diestro, la fractura del peroné derecho sirve biológicamente para detenerme ante un conflicto de desvalorización o sumisión con el padre, la autoridad y con las relaciones horizontales.
«Debo parar de someterme, de competir o de intentar mantenerme firme en esta relación con mi igual/autoridad porque me está destruyendo o desvalorizando».
Si está afectado el peroné de la pierna izquierda se relaciona con el rol de protección hacia la madre, los hijos o con mi propio rol como protector/a de la familia.
«Debo frenar el estrés de intentar sostener y guiar a mis hijos o complacer a mi madre, porque esta carga supera mis fuerzas y me desvaloriza».
Si soy zurdo biológico los significados de los lados se invierten por completo.
Preguntas para la introspección:
¿A qué figura de autoridad (padre, jefe, ley) siento que debo obedecer aunque no quiera?
¿Qué decisión o rumbo en mi vida estoy tomando por obligación y no por deseo propio?
¿En qué área siento que he perdido el apoyo, la protección o el sustento de mi entorno?
¿A qué situación o cambio de dirección me estoy resistiendo con miedo a dar un paso en falso?
(Véase piernas)
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Imagen: fundacionrenequinton.org