Las glándulas salivales producen saliva y la liberan en la boca.
Existen tres pares de glándulas salivales principales relativamente grandes:
Las glándulas parótidas: están localizadas en la parte superior de cada mejilla, cerca de la oreja.
Glándulas submaxilares: situadas en el piso de la boca.
Glándulas sublinguales: se encuentran detrás de la lengua.
Además de estas glándulas principales, hay 600 a 1.000 glándulas salivales menores, muy pequeñas esparcidas por toda la boca y la garganta.
Sentido biológico: Las glándulas salivales participan en el inicio del proceso de la digestión, lubricando el pedazo para su deglución.
También sirven de lubricante en caso de vómito (antes de devolver empezamos a salivar mucho).
La glándula parótida: es afectada por lo que se denomina “el conflicto del hámster”.
Este animal almacena de manera impulsiva el alimento para asimilarlo más tarde con toda tranquilidad.
Se trata también del conflicto del coleccionista que no puede dejar de coleccionar algo, porque algún miembro de su familia careció de ello.
Glándulas salivales situadas a la derecha están relacionadas con el deseo de hacer entrar:
Necesito comer mucho, pero no puedo atrapar el bocado (de comida), no puedo incorporarlo.
“Me quitan el pan de la boca”.
Se trata de individuos que se creen incapaces de poder encontrar alimento por sí mismos y tienen miedo de quedarse falto de él.
«Siento miedo a no poder alimentarme y morir de hambre»
Glándulas situadas a la izquierda; están relacionadas con el deseo de hacer salir, de escupir el bocado de comida no querida.
¿Qué me he tragado en mi vida que detestaba profundamente? “Tengo miedo de no poder escupir el pedazo”.
Canales excretores de las glándulas sublinguales y parótidas: Estas glándulas se afectan por un conflicto de no tener derecho a comer, almacenar, incorporar.
Sialolitiasis: (cálculos de las glándulas salivales) Quiero almacenar, para después incorporar.
“Tengo que asimilar, pero me parece que seré incapaz de hacerlo”.
“No quiero que me utilice, que se aproveche de mi y mucho menos con fines que yo no comparto”.
“No quiero que el otro sienta rabia hacia mí, o que me someta”.
Cálculos en los conductos: Diestros: “¿Te consideras el trozo que ella se quiere comer?”.
Zurdos: “No quiero ser incorporado por el otro».
Sequedad de boca: Cuando hay déficit de saliva me está hablando de un conflicto relacionado con no querer “tragar” algo que, de alguna manera, siento que me están obligando a hacerlo.
Salivación excesiva: Cuando hay exceso de saliva en la boca me indica que tengo dificultades para tragar o incorporar el “bocado”.
Suele suceder cuando tengo hambre y veo un alimento que no está a mi alcance o, simbólicamente, algo que deseo, que me es de mucha necesidad pero no termino de alcanzarlo.
Cáncer en la glándula salival: Está relacionado con un conflicto de querer atrapar un “bocado” y de repente me lo quitan.
Estoy a punto de comer algo que quiero comer, lo estoy disfrutando y de repente me lo arrebatan.
Puede hacer referencia, más que con el alimento en sí, con una relación, con un ascenso, con un proyecto, etc.
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Imagen: webmd.com