ARTROSIS (Conflictos emocionales que pueden causarla)

Este malestar afecta a las articulaciones de manera crónica. Se caracteriza por una degradación y por un desgaste continuo de los cartílagos.

La articulación artrosada no presenta signos inflamatorios, pero está limitada para realizar algunos movimientos y pude romperse.

Conflicto de desvalorización de uno mismo, ligado al movimiento, propio de la localización del tejido cartilaginoso.

“No me valoro nada porque todo el mundo me critica por mis movimientos”.

“Mi manera de moverme no es la más elegante del mundo”.

Desvalorización respecto al gesto: Algún gesto que hice mal o que no he podido realizar.

También puede tratarse de algún gesto que estoy haciendo hace mucho tiempo y que no puedo creer que yo siga haciendo esto que no me interesa, que no es bueno para mí, pero que no soy capaz de cambiar.

Podrá hacer referencia a un gesto que estoy postergando en el tiempo y que no hago.

¿Cuál es el gesto que no puedo llevar a cabo?

“Siento que tendría que haber hecho las cosas de otra manera y así haber evitado que me ocurriera lo que me ha pasado”

“Quisiera que mis gestos fueran suaves y fluidos”.

Conflicto de desvalorización relacionado con la actividad, el deporte o la destreza.

Graves faltas de respeto hacia sí mismo.

Conflicto de “desarticulación” en la familia. “Hay una mala articulación entre mis padres, entre mis hermanos o entre otras personas que quiero, de manera que sufro por ello”.

Está relacionada con el envejecimiento y las personas que la padecen sufren sobre todo al realizar movimientos después de haber estado en reposo.

El afectado siente mucho rencor hacia otra persona a quien culpa de sus desgracias.

No quiere asumir su propia responsabilidad. Se trata de personas de carácter rígido, muy aferradas a sus convicciones y a sus creencias y que, por consiguiente tienen mucho miedo al movimiento, al cambio.

De ahí que los afectados sean principalmente personas mayores, ya que de todos es sabido que, según avanza la edad, nos hacemos menos flexibles. 

Recomendaciones para recuperar la salud física, emocional y espiritual:

La vida está en constante movimiento. Debemos permitir que la vida fluya con facilidad en nosotros, arriesgar lo conocido por lo desconocido para saber lo que es la vida.

Tienen que perdonarse a sí mismos y no culpar a los otros de nada de lo que les ocurre a ellos. Nosotros somos responsables de todo.

 

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